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Avanza la educación superior transnacional en México

Roberto Rodríguez Gómez
Investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM

El pasado 8 de julio el corporativo transnacional Laureate Education Inc adquirió la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) y pasó a ocupar la primera posición entre los proveedores de educación superior privada en México. La compañía, de origen estadounidense, actualmente es propietaria de 35 universidades y escuelas profesionales en países de América Latina, Europa y Asia, cuya matrícula agregada supera la cifra de 400 mil estudiantes.

Las operaciones de Laureate Education Inc. en México se iniciaron en el año 2000 mediante la compra de la mayoría accionaria de la Universidad del Valle de México. La UVM contaba en ese entonces con 13 sedes, de las cuales nueve en el Distrito Federal y área metropolitana y una población escolar que no excedía los 30 mil estudiantes. Hoy en día, la red de la Universidad del Valle de México se integra por 30 sedes en diferentes entidades y con una matrícula cercana a los 80 mil estudiantes, lo que hace de ella la segunda universidad privada de México en función del número de establecimientos y de matrícula. En diciembre de 2006 Laureate compró otro 10 por ciento de la UVM, con lo cual alcanzaron 90 por ciento del interés propietario de la universidad mexicana.

En mayo de 2007, Laureate anunció la adquisición de la Universidad del Desarrollo Institucional (UNIDEP). Esta institución, que cuenta con 29 establecimientos en los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Zacatecas, Aguascalientes y Querétaro y una matrícula conjunta de casi siete mil alumnos, formaba parte del denominado Grupo Soria, propietario hasta 2005 de la Universidad de Noroeste.

La compra de la UNITEC fue autorizada por la Comisión Federal de Competencia en julio de este año e implica que Laureate, a través de las instituciones UVM, UNIDEP y UNITEC, contará con una matrícula de aproximadamente 125 mil estudiantes. Tómese en cuenta, para comparar, que el Tecnológico de Monterrey, con una matrícula de 90 mil estudiantes en números redondos, se mantuvo por décadas como el principal proveedor de servicios de educación superior privada en México.

Hasta 2007 el corporativo Laureate cotizaba en el mercado bursátil público, a través del índice NASDAQ. Sin embargo en agosto de ese año se anunció la culminación de un acuerdo de fusión con la firma L Curve Sub Inc., mediante el cual la trasnacional educativa fue adquirida por un grupo de inversionistas privados encabezado por Douglas L. Becker, anterior presidente de Sylvan Education y actual presidente de Laureate Education. Dicho grupo incluye a Kohlberg Kravis Roberts & Co., Citi Private Equity, S.A.C. Capital Management, LLC, SPG Partners, Bregal Investments, Caisse de depot et placement du Quebec, Sterling Capital, Makena Capital, Torreal S.A., Brenthurst Funds, Vulcan Capital, y otros minoritarios. Es decir que el paquete accionario se trasladó al mercado privado.

Desde luego el interés de la transnacional por invertir en México está centrado en dos razones: la existencia de una demanda de educación superior que no alcanza a satisfacer el sector público y, sobre todo, el paraíso fiscal que representa nuestro país para los inversionistas privados en educación superior. Al amparo de asociaciones civiles o con la figura de sociedades civiles la gran mayoría de las universidades privadas no pagan impuestos, ni siquiera el nuevo Impuesto Empresarial a Tasa Única.

La fortaleza económica del corporativo permite anticipar que la inyección de capital a la UNITEC llevará a esta institución a ampliar su participación en el mercado privado y muy probablemente a mejorar su calidad sin necesidad de elevar significativamente las cuotas y colegiaturas a los estudiantes, tal como ha ocurrido con la UVM ¿Cuál es entonces el riesgo de la inversión extranjera en el sector? Por lo pronto uno muy sencillo: ellos deciden cuando vender y a quien. ¿Qué puede impedir, por ejemplo, al nuevo grupo de consejeros propietarios de Laurete tomar decisiones de venta de activos de la transnacional en vista de movimiento de mercado indeseables, pérdida de valor o potencial de crecimiento, o simplemente por una oferta atractiva? Nada, nada lo impide.