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La administración actual se propone incrementar la tasa de atención a 30%, eso significa que para 2012 atendería a casi 3 millones de jóvenes; lo que implica que deberá crear más de medio millón de lugares adicionales en el sistema. Cabe la pregunta acerca de la estrategia que se implementará para ampliar la cobertura en la magnitud prevista. Entre las líneas de acción del Programa Sectorial de Educación 2007-20012 aparece la diversificación de la oferta y la creación de nuevas instituciones. El presidente Calderón ya anunció la apertura de nuevas instituciones tecnológicas. Sin embargo, estas mismas estrategias han sido ensayadas sin los resultados deseados. Vale la pena recordar que durante el sexenio pasado se crearon 85 nuevas instituciones -69 de carácter tecnológico-, pero que éstas tuvieron una contribución magra al aumento de la cobertura -1.6% para el ciclo 2005-2006-. Continuar una estrategia de este tipo corre el riesgo de apostar a la expansión de opciones que no siempre responden a las necesidades y posibilidades de un grupo poblacional muy heterogéneo. Por otra parte, esto resulta grave si se tiene en cuenta que mientras muchas de estas casas de estudio no parecen reunir las condiciones demandadas por los jóvenes, instituciones particulares de dudosa calidad se convierten en las mejores alternativas para lograr sus aspiraciones. La cobertura continúa siendo un problema básico a enfrentar en el sistema de educación superior. Más allá de una racionalidad técnica, que sugiere la creación de ciertas opciones supuestamente necesarias para impulsar el desarrollo del país, como el caso de instituciones de carácter tecnológico, se requiere abordar el problema desde un análisis profundo que tenga en cuenta la pertinencia educativa, en términos del sentido que tiene la educación para los propios jóvenes y para la sociedad, y al mismo tiempo criterios de equidad y calidad, para garantizar tanto el acceso a la educación como la permanencia y el egreso satisfactorio de los jóvenes. Parece necesario, además de crear nuevas instituciones, implementar una verdadera diversificación, flexibilizar los currículos, brindar atención diferenciada a población en rezago, entre otras. ¿Cuáles serán las innovaciones de este sexenio en esta materia? ¿La educación abierta y a distancia es la mejor opción o también es una alternativa que deja mucho que desear? No debemos perder de vista que ahora es el tiempo del llamado bono demográfico, después habremos dejado pasar irremediablemente la oportunidad. ¿Esta administración repetirá los mismos errores históricos? |