Acerca de OCE
Debates educativos
Artículos de opinión
Colaboraciones libres
Publicaciones
Sitios de interés


Share

La Insoportable Levedad del Dato (1/2)

Alejandro Márquez Jiménez
Instituto de Investigaciones Sobre la Universidad y la Educación, UNAM

En la obra, la insoportable levedad del ser, Milan Kundera plantea la cuestión del eterno retorno como un dilema, entre el peso terrible que significaría repetir los sucesos de la vida una y otra vez hasta la eternidad sin la posibilidad de cambiarlos y la insoportable imagen de saber que nada en la vida se repite, la vida se acaba y ya, la levedad del ser. Al respecto escribe: El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores (Kundera, 2005: 16).

Ambas situaciones son impactantes, una porque sabemos qué cosas ocurrirán sin posibilidad de cambiarlas, y la otra, porque no podemos saber qué ocurrirá pues carecemos de referentes para ello. Desde la perspectiva de la ciencia, ambas situaciones parecen distantes y ajenas; si bien, la búsqueda de regularidades, leyes y principios es una constante del conocimiento científico que lo acerca más a la primera situación que a la segunda.

Reconociendo la importancia de la ciencia para identificar regularidades que permitan explicar y predecir diversos fenómenos, usualmente se considera racional y adecuado que la toma de decisiones gubernamentales se finque en este tipo de conocimientos. Es el fundamento de la planeación gubernamental.

La elaboración de planes y políticas se sustenta en la creencia de las regularidades y de que el conocimiento de ellas, brinda la posibilidad de diseñar el futuro. Si bien, no implica el eterno regreso que plantea Kundera, el fundamento de la planeación le resulta más cercano, que la incertidumbre que plantea la levedad del ser.

Las ideas anteriores tienen la intención de llamar la atención hacia la necesidad de reflexionar sobre la amplia incertidumbre que nos brindan los datos para conocer la situación nacional, y particularmente la educativa. Pues, en relativamente poco tiempo, los cambios realizados a las fuentes oficiales de información nos han cambiado radicalmente el panorama del país.

En 2006, a raíz de la presentación de los resultados del Conteo de Población y Vivienda 2005, muchos indicadores sobre la situación social del país mejoraron sustancialmente. La razón fue la amplia discrepancia que se presentó entre las proyecciones de población realizadas por el Consejo Nacional de Población, que para 2005 estimaban en cerca de 107 millones de habitantes; y los resultados del Conteo, que contabilizaron a 103.1 millones. En un momento, desaparecieron cerca de 4 millones de personas de las estadísticas oficiales. Situación que provocó un avance importante en diversos indicadores relacionados con los niveles de desarrollo social y económico del país. Por ejemplo, el PIB per cápita pasó de 78,668 a 81,235 pesos, hipotéticamente cada mexicano aumentó sus ingresos en 2,567 pesos; asimismo, el gasto público en educación por habitante pasó de 1,128 a 1,165 pesos, esto es 37 pesos más por persona (Este País, Implicaciones de las nuevas cifras poblacionales, 182, 8388, 2006). A raíz del Conteo, por lo tanto, el contexto social y educativo del país mejoró significativamente.

 Página 2