Acerca de OCE
Debates educativos
Artículos de opinión
Colaboraciones libres
Publicaciones
Sitios de interés


Share

El cambio, los retos y el titular de la SEP

Mery Hamui Sutton

El cambio del titular de la Secretaría de Educación Pública es un asunto que preocupa a la sociedad y que ofrece diversas lecturas.

Se espera que el nuevo titular mantenga su compromiso con una educación laica y gratuita, como lo establece la Constitución y sus leyes, además de lograr, como él mismo lo dijo, percibir al sistema educativo como "la casa más amable" de los mexicanos.

Son muchas las preguntas que surgen ante un suceso como el cambio de secretario de la SEP a mitad del sexenio y de la agenda educativa trazada. ¿Por qué y a qué obedece el cambio?, ¿la salida de la titular de la SEP fue un premio o un castigo? ¿El nuevo titular de la secretaría negociará los términos de la ACE?, ¿cómo enfrentará el reto de la profesionalización de los maestros?, ¿cómo será su interlocución con el SNTE?, ¿su designación es una concertacesión entre el gobierno federal y la maestra Gordillo o es un rompimiento entre el presidente y Elba Esther? ¿Habrá continuidad como para que se pueda cumplir la demanda presidencial de que "la sociedad está esperando respuestas y no palabras"?

El nuevo titular de la SEP dijo estar consciente de que el país no puede detenerse en el impulso de una estrategia que estimule la calidad y en la que los profesores sean promovidos y contratados por su desempeño; se comprometió a dar continuidad a la agenda educativa trazada y a la ACE, concretar el plan de infraestructura escolar, seguir con las escuelas de tiempo completo, apoyar con becas a los más necesitados, extender el programa de escuela segura y profundizar en la política de medición y evaluación para detectar dónde se requiere mayor esfuerzo.

Alonso Lujambio es una persona calificada que ha construido su prestigio en circuitos académicos ajenos a los de la educación pública del país. Posee una formación académica sólida y se ha distinguido por sus cualidades en la negociación, el logro de acuerdos y su compromiso con la transparencia tanto en el IFE como en el IFAI, instituto en el que promovió la reforma al artículo sexto constitucional en materia de acceso a la información.

El tema de la educación es muy amplio y puede verse como un asunto simple o complejo. Es simple porque todos nos relacionamos con ella cotidianamente y la juzgamos desde nuestra experiencia, ya sea como profesores, investigadores, alumnos, padres de familia o sociedad civil. Es complejo cuando se trata de la educación del país e implica conocer el Sistema de Educación Nacional, contar con un equipo de especialistas de alto perfil, lograr consensos sólidos entre los sujetos de la educación y vigilar su seguimiento.

Al respecto, el nuevo secretario ratificó atinadamente a algunos colaboradores de la saliente secretaria de Educación de la dependencia federal que tienen conocimiento del sistema educativo, aseguran la continuidad de la agenda y que tienen en proceso las reformas curriculares de secundaria y educación media superior para que el currículum sea articulado y continuo.

Sin embargo, ante el nuevo nombramiento todavía hoy (8 de abril) no es clara la posición del SNTE ante la designación del titular de la SEP y que es importante conocer por ser un sector estratégico en el juego político nacional, su influencia en maestros afiliados a su gremio, su capacidad de estructura territorial y su papel en la traducción de rutinas escolares en las prácticas de enseñanza cotidianas en las escuelas.

En este escenario el titular tendrá que decidir y hacer política digna, poner todo su empeño y capacidad para avanzar en mejorar la calidad educativa, ejercer su capacidad de diálogo e interlocución franca con los maestros, el sindicato, los padres de familia, los investigadores educativos y organismos de la sociedad civil, así como aprovechar el conocimiento disponible acerca de la dinámica del cambio educativo para que en él apoye propuestas. Cuidar que éstas no sean una imposición de la SEP ni del SNTE, que guarden congruencia y sean consistentes con el Plan Sectorial de la Educación, y estén basadas en acuerdos con los estados y municipios para que el consenso sostenga las acciones y se dejen fuera intereses ajenos a la educación.