Acerca de OCE
Debates educativos
Artículos de opinión
Colaboraciones libres
Publicaciones
Sitios de interés


Share

El bono generacional y la reforma integral a la educación media superior (2/2)

Para lograr este cometido, la RIEMS se sustenta en cuatro ejes rectores: a) impulsar la adopción de un marco curricular común con base en 11 competencias genéricas, que permita que cada egresado de bachillerato comparta una base estratégica de conocimientos, habilidades y aptitudes, que lo posibilite para seguir preparándose y salir adelante con su propio esfuerzo; b) definir y regular las cerca de 200 diversas modalidades educativas existentes en este nivel y dar impulso a las modalidades de educación abierta y a distancia para atender a las comunidades más pobres del país; c) impulsar la profesionalización de los servicios educativos, a través de la definición de estándares y procesos comunes que garanticen que todos avancen en la misma dirección; y d) promover un solo modelo de certificación de bachillerato, que evite la proliferación de escuelas de baja calidad.

Usualmente, los diagnósticos sobre el Sistema de EMS nos brindan una imagen caótica, por lo que probablemente se requiera una reforma de la magnitud de la que se está planteando. Sin embargo, experiencias pasadas han mostrado que la premura y el voluntarismo con que en ocasiones se aplican las reformas ocasionan más problemas que los que procuran resolver (cabe recordar lo que pasó con la reforma en secundaria). En este sentido, la celeridad con que se plantea aumentar la oferta educativa, así como la premura con la que se está actuando para llevar adelante la reforma curricular, por ejemplo, dejan amplias dudas sobre su efectividad para homogeneizar un nivel educativo que se ha caracterizado por su amplia diferenciación en términos de su orientación educativa, los recursos físicos y humanos con que cuentan las instituciones, y los grupos de población a los que atiende. Por tanto, esperemos que la premura y el voluntarismo no sean la guía de esta reforma y se de pie a la sensatez y al reconocimiento de la complejidad de los problemas que afronta este nivel educativo, para que los cambios se traduzcan efectivamente en mayores y mejores oportunidades para los jóvenes. Situación que resulta imprescindible para que el bono generacional no se constituya sólo en un mito.

 Página 1