Alianza por la Calidad de la Educación
Carlos Muñoz Izquierdo
Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la Universidad Iberoamericana
El pasado 15 de mayo, el presidente Felipe Calderón sorprendió a la Nación al anunciar una Alianza por la Calidad de la Educación; cuya concreción podría significar, desde nuestro punto de vista, el mayor avance que jamás haya sido logrado en la instrumentación de políticas públicas encaminadas a mejorar los magros -y sumamente preocupantes- resultados de la educación nacional.
Dicha Alianza contiene 5 ejes temáticos. El que podría tener repercusiones de mayor alcance en la calidad de la educación es el que se refiere a la profesionalización de los maestros y de las autoridades educativas. De éste se desprenden, principalmente, los siguientes acuerdos:
- Se reitera el compromiso (que había sido contraído desde el sexenio del presidente Fox) en el sentido de que el ingreso y promoción de las plazas (nuevas y vacantes) se base en la celebración de concursos de oposición; pero en esta ocasión el SNTE acepta, por primera vez, que esos concursos sean convocados y dictaminados de manera independiente. También aceptó que la certificación de competencias profesionales de los docentes en servicio esté a cargo de un organismo no vinculado al propio sindicato. En palabras de la profesora Gordillo, estos acuerdos impedirán que la selección de los ganadores de los concursos dependa de interferencias burocráticas o de corruptelas de naturaleza gremial.
- Se acordó reformar los lineamientos de la Carrera Magisterial, principalmente con la finalidad de que la antigüedad de los profesores (que hasta ahora ha tenido una importancia desmedida en la distribución de los incentivos que ofrece ese programa) deje de figurar entre los factores que determinen los resultados de la evaluación de los docentes. Se creará, así mismo, un Programa de Estímulos a la Calidad Docente, cuyos beneficios sólo se distribuirán en función de los resultados académicos de los alumnos; por lo que se evitará que esto dependa de variables subjetivas, como las opiniones de los compañeros de los maestros.
Es probable que si estos acuerdos cumplen al pie de la letra, se convertirán en un hito que será recordado durante muchos años. Sin embargo, consideramos necesario hacer las siguientes observaciones:
- La Alianza sólo se refiere a la formación inicial de los maestros al mencionar dos compromisos específicos: el de profesionalizar a los docentes de las escuelas normales y el de crear 5 centros regionales de excelencia académica. Al respecto, consideramos necesario que la SEP también se comprometa a revisar el funcionamiento de las escuelas normales, con los siguientes propósitos:
- Es necesario que los docentes desarrollen las competencias que necesitan para poder adaptar los currículos y los métodos de enseñanza a las posibilidades y necesidades de sus alumnos; y que además, sean capaces de lograr que todos sus pupilos alcancen, al finalizar el curso, los estándares de aprendizaje (expresados en términos de habilidades y no de conocimientos) que hayan sido nacional e internacionalmente establecidos.
- También es necesario que ellos desarrollen las competencias que les permitan impedir, reconocer e intervenir oportunamente para corregir, cuando sea necesario- los atrasos en que puedan incurrir sus alumnos. Estos atrasos, como sabemos, son los precursores más inmediatos de la deserción escolar.
- Por otro lado, se debe reconocer que no todos los maestros que han sido mejor evaluados mediante procedimientos estandarizados son los más adecuados para trabajar en todas las escuelas. Por tanto, los concursos de oposición que en adelante se realicen no sólo deberán basarse en la evaluación de los conocimientos y las competencias generales de los docentes, sino también deben considerar la capacidad de los mismos para adecuar los currículos a las condiciones de los alumnos inscritos en el centro de trabajo al que deseen ingresar. Esto no sólo se refiere a los contenidos curriculares, sino también a la cultura de la localidad respectiva.
- Finalmente, al distribuir los estímulos al desempeño de los docentes con base en el aumento que éstos logren, de un año a otro, en los puntajes que sus estudiantes obtengan en la prueba Enlace, será indispensable estratificar socio-académicamente a los alumnos, para que todos los maestros compitan en las mismas circunstancias. Si esto no se hiciera, sólo se premiaría a quienes trabajen en los ambientes más favorables para el aprendizaje, en detrimento de los docentes que desempeñen su profesión en ambientes socioeconómica y culturalmente adversos. Esto, además de ser injusto, repercutiría negativamente en la motivación de esos docentes para mejorar los resultados de sus alumnos.