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Presupuesto educativo 2006 (1/3)

Menores y restringidos recursos
Educación superior, la más afectada

El 22 de diciembre pasado fue publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) correspondiente al año 2006. Como ya es habitual, en su definición hubo desencuentros entre las fuerzas políticas representadas en el Congreso de la Unión y se hizo efectivo el peso discrecional con que cuentan los legisladores para orientar su asignación. Los diputados reasignaron poco más de 92 mil millones de pesos por sobre el billón 881 mil millones de pesos propuesto por el Ejecutivo federal. El día de la votación en el pleno se adjuntó una fe de erratas que contenía un ajuste final al presupuesto. El monto total aprobado fue de poco más de un billón 973 mil millones de pesos.

Frente a este escenario, de suyo politizado, Observatorio aborda algunos de aspectos involucrados con las expectativas que se habían generado por el gobierno del cambio sobre los recursos que se brindarían a la educación y presenta un análisis sobre la definición y reasignación del presupuesto para educación y ciencia y tecnología.

El fin de las expectativas del gobierno del cambio

La llegada de Vicente Fox a la Presidencia de la República en el año 2000 permitió generar expectativas favorables en el sector educativo, puesto que éste había sostenido durante su campaña que este sector sería una de sus prioridades. Incluso, se había comprometido a duplicar a lo largo de su gobierno el gasto en educación superior y en ciencia y tecnología. Sin embargo, de manera reiterada, se observó que el Presidente limitó los recursos asignados al sector. De hecho, sería gracias a las reasignaciones que realizarían los diputados al presupuesto de egresos como el sector educativo vería aumentar ligeramente sus recursos. Así, aunque durante su gestión (20002005) se percibe un aumento anual de aproximadamente el 4 por ciento en los recursos educativos, al considerar la magnitud en que creció la matrícula educativa durante el mismo periodo, según cifras del V informe de gobierno, se tiene que el gasto público por alumno en los distintos niveles educativos se mantuvo casi en los mismos límites.

El hecho de que en 2006, el último año de esta administración, los recursos presupuestales asignados al sector educativo resulten nuevamente limitados, significa, pues, el fin de las expectativas que se tenían.

Los montos para la educación general y la ciencia y tecnología

El decreto de PEF 2006, por lo que hace al gasto educativo, y considerando sólo los ramos 11, 25 y 33, presenta montos similares porcentualmente a los de 2005; sólo podría decirse que presentan aumentos y disminuciones significativas si se toman en cuenta las cifras absolutas del PEF y el impacto que puedan tener para el sostenimiento de programas específicos. El ramo 11, que corresponde a educación pública y a programas especiales, experimentó un aumento con respecto a los recursos aprobados el año anterior, al pasar de 127 mil millones de pesos a 137 mil millones. Mientras que el ramo 25 previsiones y aportaciones para los sistemas de educación básica, normal, tecnológica y de adultos, que incluye al Distrito Federal disminuyó de 36 mil millones a 33 mil millones. Por su parte, el ramo 33, que comprende las aportaciones federales para los estados y municipios (clasificadas en tres fondos), tuvo en el fondo de aportaciones para la educación básica y normal un incremento, al pasar de menos de 164 mil millones a poco más de 177 mil millones; mientras que el fondo destinado a las aportaciones múltiples para erogaciones de infraestructura educativa disminuyó de 5 mil millones y medio a  poco más de 5 mil millones. Finalmente, el fondo de aportaciones para la educación tecnológica y de adultos (distribuido en dos erogaciones) experimentó disminuciones, tanto para el caso de la educación tecnológica, al pasar de 2,089 millones a 2,057 millones, como para el caso de la educación para adultos, al pasar de mil 440 millones a mil 435 millones.