Crece desempleo en sectores con mayor escolaridad
¿Es ajustable la oferta educativa a la demanda laboral?
En días recientes el gobierno federal dio a conocer dos estrategias
en materia de política laboral relacionadas en alguna extensión
con el ámbito educativo. La primera fue la presentación de
una nueva Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), cuyo formato
permitirá precisar la magnitud y características de la dinámica
laboral en México, así como fijar parámetros comparables
con la situación internacional. La segunda fue la puesta en marcha
del Observatorio Laboral Mexicano. Mediante este instrumento se podrán
conocer, por vía internet, algunos indicadores para 53 carreras
profesionales y para más de mil 500 ocupaciones. Con ello el gobierno
pretende que la sociedad esté informada sobre la situación
del empleo y las ocupaciones, y que ocurra una vinculación efectiva
entre la oferta educativa y las necesidades del sector productivo nacional,
la movilidad laboral y la búsqueda de empleo (STPS, Boletín
32, 02.03.05).
La relación entre la educación y el trabajo ha sido un
tema recurrente en los análisis de Observatorio Ciudadano de la
Educación, pues reconocemos que el empleo es una meta natural y
un horizonte siempre presente en la educación, y que la debida conjunción
de ambos elementos contribuye a mejorar sustancialmente el nivel de vida
de las personas. Por eso, en esta ocasión, OCE vuelve a poner atención
sobre este tema y propone una discusión más detallada sobre
el comportamiento del empleo en la actual administración, así
como sus posibles repercusiones en las perspectivas de vida de la nueva
generación.
Creciente desempleo: fracaso de la política económica
La tasa de desempleo abierto (TDA) en zonas urbanas ha crecido de 2000
a 2005. Mientras que el año en que el presidente Fox tomó
posesión este indicador se ubicaba en 2.2 por ciento, en 2004 promedió
un nivel superior a 3.6 por ciento y en la actualidad se estima en 3.76
por ciento. Esto da indicios de que uno de los principales déficit
del desempeño económico y social del actual gobierno es la
política laboral.
El desempleo afecta de manera más pronunciada a las mujeres y
a la población joven. En la actual coyuntura económica, la
probabilidad para un recién egresado de la educación media
o superior de encontrar una ocupación formal remunerada, apropiada
a su nivel y perfil de conocimientos, es muy escasa. Menos del 20 por ciento
de los egresados del sistema educativo consiguen un empleo de tales características
en su primera inserción laboral. Según los indicadores disponibles,
la economía formal no está reclutando en forma suficiente
y pertinente a los jóvenes en edad de trabajar y la mayoría
de los que ingresan al mundo del empleo asalariado no encuentran una ocupación
adecuada a su formación. De acuerdo con el Programa Nacional de
la Juventud 2002-2006 (PNJ, 2002), las tasas de desempleo abierto para
jóvenes duplican y hasta triplican las tasas de los adultos.