OCE presenta a la Comisión
de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara
de Diputados y a la Comisión de Educación y Cultura de la
de Senadores, así como a la opinión pública, una propuesta
para que se reforme la reforma que hace obligatorios tres años
de educación preescolar para todos los niños del país.
La rectificación de esta medida es necesaria e involucra el consenso
entre los integrantes de las distintas fuerzas políticas que participan
en estas comisiones, así como una participación efectiva
de todos aquellos actores cuyas opiniones sobre este asunto son importantes.
La política de
expansión de la enseñanza preescolar que la SEP venía
siguiendo desde 1978 daba prioridad al último grado del nivel. En
el ciclo escolar 2003-2004 se lograron los siguientes porcentajes de cobertura:
5 años, 83.5 por ciento; 4 años, 65.4 por ciento; y
3 años, 24.8 por ciento. Según la tendencia, la demanda de
niños de 5 años se cubrirá prácticamente en
un 94 por ciento en el ciclo 2008-2009 y en un 99 por ciento para el ciclo
2013-2014.
La reforma constitucional
que hicieron los legisladores a los artículos 3º y 31 (Diario
Oficial de la Federación, 12/11/2002), que aprobada por las
legislaturas estatales entra ahora en vigor, estableció la obligatoriedad
para que los niños desde los 3 años de edad asistieran al
preescolar, y señaló los siguientes plazos de cobertura:
tercer año de preescolar desde el ciclo 2004-2005, segundo año
desde 2005-2006 y primer año desde 2008-2009.
El argumento del impacto
positivo de la estimulación temprana en el aprendizaje posterior
de los niños y su mejor desempeño en la primaria e
incluso en la secundaria ha sido reforzado por diversos estudios, lo cual
Observatorio reconoce y valora. Sin embargo, los diferentes estudios realizados
avalan diferentes programas y proyectos y no necesariamente una formación
escolarizada de tres años, puesto que en ningún país
del mundo existe la obligatoriedad al respecto. El Congreso eligió
la medida más burocrática, costosa y difícil de implementar.
Seguramente la medida
concreta aprobada: tres años de preescolar obligatorio, fue ampliamente
respaldada o incluso motivada por los diputados y senadores del SNTE y
más allá de presentase primordialmente como un propósito
justo en lo pedagógico esconde el propósito de agregar a
su nómina un elevadísimo número de nuevas plazas laborales
y de espacios de negociación política.