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¿Tiene futuro el congreso de la UNAM? EMS y ES en el Tercer Informe Equidad y gestión Medios y educación: el proyecto pendiente El Pronunciamiento Latinoamericano por una Educación para Todos Normales ruralesReacciones apresuradas a la propuesta de la SEP El fondo del asuntoLa propuesta de la SEP requiere una discusión razonada. Debe ser contrastada, por una parte, con las graves deficiencias que viene arrastrando la secundaria actual y, por otra, con una visión a futuro de una educación verdaderamente formativa, inspiradora y eficaz para nuestros jóvenes. (En RECUADRO) Es lamentable la ligereza con que la mayoría de los medios de comunicación, principalmente los periódicos, han reaccionado a la propuesta de la Secretaría de Educación Pública sobre la reforma de la enseñanza secundaria. En busca de sensacionalismo han optado por presentar puntos de vista críticos relativos a aspectos particulares de esta propuesta sobre todo las modificaciones a la asignatura de Historia- ignorando el conjunto de dicha propuesta, no obstante que les fue entregada una amplia información escrita. El resultado de esta manera de proceder de los medios ha sido dejar en la opinión pública la impresión de que hay ya grandes resistencias a lo que las autoridades educativas pretenden hacer. Ningún medio de comunicación, hasta ahora, ha promovido una discusión razonada, orientada a que el público y especialmente los profesores de secundaria puedan efectuar un balance objetivo de todos los componentes de la propuesta oficial. La propuesta de una reforma integralLa reforma de la secundaria es un asunto pendiente, de la más alta prioridad; se trata de una política de Estado que las autoridades educativas tienen que adoptar y que afectará por varios sexenios a millones de jóvenes mexicanos.Es un asunto, además, que lleva once años de retraso. Se recordará que, a partir del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal (1992) y de la Ley General de Educación (1993) que prescribió la obligatoriedad del nivel secundario, se emprendieron varias acciones tendientes a su reforma. La educación básica comprendía entonces 10 grados en tres niveles, de los que 9 eran obligatorios; ahora comprende 12, todos obligatorios. Sin embargo, las acciones emprendidas de 1992 a 1994 (el regreso a las asignaturas en vez de áreas y otras medidas congruentes con las adoptadas para la primaria como el regreso a lo básico, el enfoque curricular de competencias y la distribución de materiales a los docentes) fueron a todas luces insuficientes. En el sexenio 1995-2000 las autoridades privilegiaron de tal manera las reformas del nivel primario que en la práctica aplazaron las relativas a las enseñanzas preescolar y secundaria. Este retraso ha sido muy grave. No se han atendido las implicaciones de la obligatoriedad de la secundaria ni el hecho de que, por ser hoy masiva, su objetivo y sus destinatarios son diferentes, y diferentes deben ser también sus contenidos, enfoques pedagógicos y las funciones que desempeñan sus docentes, así como las formas de organización de los planteles. |