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La educación en la 58 Legislatura (1/3)

De 51 iniciativas, sólo seis decretos aprobados
Preescolar obligatorio, entre los más destacados

Como en otros aspectos de la vida política nacional, en educación el papel del Poder Legislativo ha adquirido relevancia especial. No sólo por la función que desempeña en la aprobación del presupuesto anual de la Federación y consiguientemente de las partidas de gasto del sector; sino principalmente por la posibilidad que tiene para orientar la marcha de la educación a través del trabajo legislativo. Reconociendo esa importancia, nos parece de interés público analizar qué hizo la 58 Legislatura por la educación en los últimos tres años y cuáles son los pendientes que encontrará la nueva Cámara de Diputados.

Resultados

El trabajo legislativo en materia educativa es realizado fundamentalmente por las comisiones de Educación Pública y Servicios Educativos, y de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, así como por la Comisión de Educación y Cultura de la de Senadores. En el periodo de la 58 Legislatura fueron turnadas, discutidas y promovidas 51 iniciativas en estas comisiones. De ellas, 15 fueron iniciadas por el PRD, 13 por el PAN, 13 por el PRI, dos por el PVEM y una por el PT. Además, seis iniciativas tuvieron su origen en la Cámara de Senadores y una en el Ejecutivo federal. Sólo seis se concretaron en decretos de ley (Fuente: Gaceta Parlamentaria, actualizada al 30 de mayo de 2003).

A la actividad científica y tecnológica hacen referencia específica dos de estos decretos. El primero, promovido por la fracción parlamentaria del PAN, posibilita la aplicación de estímulos fiscales para fomentar actividades de ciencia y tecnología al hacer una adición al artículo 163 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (DOF 13/12/01). El segundo, de mayor trascendencia y promovido por el actual Ejecutivo federal, dio lugar a la nueva Ley de Ciencia y Tecnología y a la Ley Orgánica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (DOF 05/6/02). Algunos de sus principales cambios, como se destaca en el decreto correspondiente, se refieren a aspectos de planeación (creación de diferentes estructuras de apoyo a la actividad), presupuesto (se creó un ramo presupuestal para ciencia y tecnología) y de mayor capacidad de coordinación y autonomía para el Conacyt.

La controvertida reforma sobre la obligatoriedad del nivel prescolar fue el tercer decreto aprobado. La iniciativa, promovida por el PAN y apoyada por el resto de las fracciones, implicó adiciones a los artículos tercero y 31 constitucional. De acuerdo con el decreto, impartir educación prescolar ya es una obligación para el Estado, quien debe determinar planes y programas de estudio, así como otorgar reconocimiento de validez oficial a los estudios que se lleven a cabo en planteles particulares que cumplan con los requisitos establecidos