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Vicisitudes de ciencia y tecnología La transición educativa (2) La educación en la iniciativa de la COCOPA La educación en el V Informe de Gobierno (1) Primer aniversario de OCE La reforma del Sistema Nacional de InvestigadoresAunque con dudas de viabilidad, podrían despegar educación pública, ciencia y teconología Lo más celebrado es la decisión de los diputados de asignar a la educación pública tal nivel de financiamiento y obligar por ley al Estado a cumplirlo. Sin embargo, el debate público acerca de sus implicaciones apenas comienza. El nuevo artículo aún no entra en vigencia: debe ser ratificado por el Senado y el Ejecutivo federal, que tiene poder de veto. Si la propuesta se cuestionara, volvería a la Cámara de origen para nuevo dictamen. Es improbable que suceda; las fuerzas políticas votaron a favor y se prevé que repitan su actuación en el Senado, porque está en curso el proceso de renovación parlamentaria de 2003 y los legisladores buscarán mostrar al electorado su preocupación por la educación. El Presidente de la República tampoco rechazará la iniciativa, ya que celebró la decisión, no sin recuperar la autoría de la iniciativa: "es nuestra, la hicimos en campaña y ahora la respalda la Cámara de Diputados" (Boletín de la Presidencia, 02/12/02). Efectivamente, fue la propuesta 59 del documento 150 propuestas de Vicente Fox de su plataforma electoral, respaldada por el PAN y el PVEM. La promesa de campaña no precisó si se refería al gasto público o al gasto total, tampoco la distribución de recursos ni su fuente de origen. Una vez que Fox ganó la elección, la propuesta fue incluida en las Bases para el Programa Sectorial de Educación del equipo de transición educativa (noviembre de 2000), que recuperó la idea, más allá de su formulación original, al establecer que "el gasto en educación se eleve paulatinamente a lo largo de 2001-2006 y pase del actual 6.1 por ciento del PIB a 8.5 por ciento" y propuso que ese nivel se alcanzaría "con la participación federal, estatal y de la iniciativa privada". El Programa Nacional de Educación (PNE), dado a conocer en septiembre de 2001, establece "alcanzar en 2006 una proporción de 8 por ciento del PIB destinada a educación" (p. 94). Aclara que se considera el gasto público y el privado, no el de ciencia y tecnología. Esto es, la propuesta del PNE es de 8 por ciento al gasto educativo (público y privado) más uno por ciento para ciencia y tecnología; en cambio, en la reforma de los diputados la proporción para investigación y desarrollo está contenida en el gasto educativo. |