Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (1/3)
Se crea tras 18 meses de negociaciones El Congreso podrá modificar
su carácter y atribuciones
Observatorio, en la Junta Directiva
Esta semana dio inicio el ciclo escolar 2002-2003 y una de las novedades
es la creación del Instituto Nacional para la Evaluación
de la Educación (INEE). La estructuración del instituto está
en marcha: el pasado 8 de agosto el Ejecutivo federal emitió el
decreto de creación, el jueves de la semana anterior se instaló
su junta directiva, y el nombramiento del director general, así
como la integración de sus diferentes instancias, se definirán
en las próximas semanas.
La necesidad de un organismo evaluador, cuya creación estaba
prevista desde diciembre de 2000, es reconocida por diferentes sectores
y fuerzas políticas. No obstante, existen diferencias de opinión
sobre sus finalidades y la personalidad jurídica que debería
tener. Uno de los puntos de mayor controversia es la utilidad que tendrá
para mejorar la educación, lo que está relacionado con las
atribuciones del instituto y el tipo de medidas que se tomarán para
remediar los problemas detectados. En cuanto a la personalidad jurídica
del INEE el dilema era: o se creaba un organismo independiente y plenamente
autónomo mediante una iniciativa de ley del Congreso o, por el contrario,
se creaba por decreto presidencial como organismo del sector educativo,
presidido por el secretario de Educación Pública. El Ejecutivo
optó por esta última vía, pero dejó abierta
la posibilidad para que los legisladores le dieran al instituto una base
legal más amplia y mayor autonomía.