Educación: tarea pendiente de la transición (2/3)
La creación de 235 escuelas de preescolar y primaria en regiones
indígenas tampoco es excepcional. El incremento es de un dos por
ciento, respecto del ciclo escolar anterior, mientras que la tasa anual
promedio en la última década fue de tres por ciento. Aunque,
cabe hacer notar, el incremento más importante fue entre 1995 y
1996, posterior al conflicto en Chiapas, en donde se sumaron al sistema
educativo nacional 665 escuelas de nivel preescolar (pasaron de 7 mil 254
a 7 mil 919) y 842 de primaria (de 7 mil 581 a 8 mil 423).
Ampliar las oportunidades escolares y hacerlas accesibles a todos
es todavía un reto pendiente que requiere mayores esfuerzos. El
problema no es solamente enfrentar el rezago educativo más de 30
millones de personas mayores de 15 años que no han concluido su
enseñanza básica, sino incluso atender a los diferentes
grupos de edad que hoy demandan acceso a la educación. En el caso
de preescolar, recientemente declarada obligatoria, solamente el 82 por
ciento de los niños de cinco años en el país asiste
a la escuela y los porcentajes son mucho más bajos para los niños
de cuatro y tres años (57 y 14 por ciento, respectivamente). En
secundaria, cerca de un millón de adolescentes que tienen la edad
para cursar este nivel educativo no lo hace; la cobertura abarca al 85
por ciento de los adolescentes entre los 12 y 14 años. El desafío
es mayor para la educación media superior y superior, pues en la
primera únicamente la mitad de jóvenes entre los 16 y 18
años tiene acceso a este nivel educativo y en superior sólo
dos de cada diez jóvenes del grupo de edad están matriculados.
Ofrecer mayores oportunidades educativas es un proceso de largo alcance;
no hay indicadores de que se esté acelerando.
Otra acción que destaca el gobierno federal es el incremento
en 36.7 por ciento de las becas en efectivo para estudiantes. Desafortunadamente
no se sabe cuál es la cifra base que toma como referencia para señalar
el aumento ni si se trata de becas para todo el sistema educativo o para
un nivel determinado. En el Presupuesto de Egresos de la Federación
de este año se proyectó gastar 702.3 millones de pesos en
el programa de becas; no se informa cuánto se ha gastado. En realidad,
el programa novedoso que puso en marcha esta administración es el
programa de becas para estudios superiores (Pronabes), mediante el cual
se otorgaron 100 mil becas el año anterior.
Un dato más que destaca el Ejecutivo federal es la disminución,
respecto del 2000, de 40 por ciento en el costo de los libros de texto.
Esta disminución representó un ahorro de 450 millones de
pesos, dice el comunicado gubernamental, los cuales fueron canalizados
a la creación de 750 mil bibliotecas de aula. La adecuada gestión
de los recursos es un aspecto fundamental para avanzar en la mejora del
servicio educativo, por esta razón son imprescindibles la transparencia
y la rendición de cuentas. Sería conveniente que se aclare
si, como señala el actual director de la Comisión Nacional
de los Libros de Textos Gratuitos, el ahorro se debe a que en la administración
anterior hubo irregularidades y un manejo discrecional de recursos (La
Jornada 12.07.02). Igualmente, respecto de las bibliotecas de aula, es
importante que se conozcan los criterios de selección de los acervos
que integran la colección del programa y muy en especial el tipo
de convenios que se celebran entre entidades públicas y privadas,
sobre todo por la controversia que ha se ha suscitado en torno a la participación
de la Fundación Vamos México, y las secretarías de
Educación y Salud en la publicación de uno de los textos
(Cómo proteger a tus hijos contra las drogas) que ahora forma parte
de esa colección, sin que a la fecha se conozcan las normas que
determinaron su inclusión.
Finalmente otra acción que también se reporta y que parece
más acorde con la intención gubernamental de mejorar la educación
es el Programa Escuelas de Calidad, que otorga a las escuelas participantes
recursos adicionales públicos y privados para que puedan mejorar
su infraestructura, adquirir equipo, destinarlo a capacitación o
becas. Se destaca que se establecieron normas de este programa en 12 mil
261 planteles. Sin embargo, aparte de las dificultades que persisten para
canalizar y administrar los recursos generales del programa, así
como los desacuerdos al interior de las escuelas que las obligaba a gastar
determinados porcentajes en ciertos rubros (notablemente el 60 por ciento
para infraestructura), el problema es que también tiene un alcance
muy limitado. En el ciclo escolar que recientemente concluyó participaron
2 mil 236 escuelas de educación básica, menos del 1 por cinto
del total de escuelas en el país, y para el siguiente ciclo se prevé
incorporar otras 10 mil, que representarán apenas un 5 por ciento
del total
Promesas incumplidas
A pesar de que el Programa Nacional de Educación 2001-2006 está
en marcha y sus múltiples líneas de acción anticipan
resultados en el mediano y largo plazo, de todas formas el esfuerzo realizado
hasta ahora ha sido insuficiente en aquellas áreas en las que se
podía y se esperaba más. Un ejemplo es la prioridad que tendría
la educación en esta administración. El presidente Fox, a
lo largo de su campaña y aun al asumir el cargo reiteró:
Me comprometo a hacer de la educación la tarea central y más
importante de mi gobierno. Ni las acciones ni los resultados en estos
dos años lo han demostrado.