El Consejo Nacional para la Vida y el Trabajo (1/3)
Organismo sin personalidad jurídica ni institucional
El Consejo Nacional de Educación para la Vida y el Trabajo (Conevyt),
uno de los proyectos novedosos de esta administración que reconoce
la inaplazable necesidad de iniciar un vasto esquema de oportunidades educativas
para toda la población, ha tenido un comienzo azaroso. A la fecha
no está constituido legalmente, su primer presidente renunció
a escasos cuatro meses de asumir el cargo, el nombramiento del siguiente
recayó en la misma persona del director del Instituto Nacional para
la Educación de los Adultos (INEA) ?institución en la que
se ha apoyado jurídica y presupuestalmente- y el programa sectorial
advierte que aún no se tienen metas precisas. Observatorio analiza
las propuestas y retos de este proyecto que ya está en marcha.
Contenido de la propuesta
Sin duda entre los principales aciertos y novedades del Programa Nacional
de Educación 2001-2006 (PNE) está el cambio de concepción
educativa, al plantearla como un "proceso permanente, que durará
toda la vida, atenderá múltiples dimensiones, reconocerá
y valorará nuevas fuentes de conocimiento, se dará en todos
los ámbitos de la sociedad y certificará y acreditará
los aprendizajes adquiridos más allá de los espacios escolares"
(p. 222). Otro tanto puede decirse del reconocimiento explícito
a la necesaria atención educativa que se debe prestar a 34 millones
de mexicanos que no alcanzaron en su momento la educación básica.
Uno de los problemas, sin embargo, es que más allá de las
dimensiones del rezago, parecen desconocerse las características
de esta demanda educativa y qué retos plantea su atención
focalizada.
El PNE considera que hacia 2025 la educación de jóvenes
y adultos para la vida y el trabajo será un sistema nacional que
ofrecerá a todas y a todos los mexicanos opciones de educación,
capacitación y formación continuas. Además, este sistema
presentaría opciones diversificadas en todos los tipos educativos,
reconocería saberes, habilidades y destrezas adquiridos por cualquier
vía, lo mismo que facilidades para transitar entre sistemas educativos
formales y no formales, y el mundo del trabajo. En suma, una visión
optimista en el largo plazo.
Por ahora el PNE sólo establece lineamientos básicos para
el Conevyt y aclara que, dado que aún no se constituye legalmente,
está pendiente un programa completo. En el sectorial se identifican
cuatro áreas programáticas. La primera, denominada "educación
básica para la vida", plantea una renovada atención de este
nivel educativo mediante la aplicación de un modelo elaborado por
el INEA en los últimos años, el Modelo de Educación
para la Vida.
La segunda estrategia es "capacitación para y en el trabajo"
y prevé impartir masivamente conocimientos prácticos y pertinentes.
Además, otorga lugar preponderante a los Centros de Capacitación
para el Trabajo Industrial (Cecatis) y reconoce la importancia del Instituto
de Capacitación para el Medio Rural (Inca Rural), lo mismo que a
los programas del Conalep y Sagdarpa.