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Los dilemas del Instituto Nacional de Evaluación Educativa Comentarios al PNE (3) Educación y trabajo El aprendizaje de México visto por el Banco Mundial El informe México sobre los acuerdos de Jomtien ¿optimismo justificado? Los jóvenes y la educación mediaLos programas compensatorios no han reducido la brecha educativa Efecto compensatorio insuficienteEl propósito de promover la equidad educativa se reconoce como una obligación del Estado desde la Ley General de Educación (LGE) de 1993, obligación que se ha concentrado en los llamados "programas compensatorios". Los que fueron instrumentados en primer lugar se propusieron mejorar la calidad de la oferta escolar mediante la distribución de apoyos especiales a las escuelas que atienden a poblaciones socioeconómicamente desfavorecidas. Posteriormente fue operado un programa, el PROGRESA, para fortalecer la demanda educativa mediante la distribución de subsidios entre las familias de escasos recursos con hijos en edad escolar. Los primeros han sido administrados por el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) mientras que, el segundo, ha estado a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) del gobierno federal.El impacto educativo que directamente puede ser atribuido a los programas compensatorios es poco conocido, ya que sólo el Programa para Abatir el Rezago Educativo (PARE) y el PROGRESA han sido evaluados en ese sentido. La evaluación del PARE, además de constatar que los apoyos proporcionados fueron distribuidos con criterios de discriminación positiva, demostró que las calificaciones de los niños en las pruebas de aprovechamiento aplicadas durante el programa fueron insatisfactorias y se correlacionaron positivamente con los lugares que ocupan las familias en el sistema de estratificación social más amplio. Por tanto, el "efecto compensatorio" no fue de la magnitud esperada (Véase Comunicado No.5) |