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¿Tiene futuro el congreso de la UNAM? El nivel medio superior ¿eslabón perdido de la educación? La nueva hacienda y la educación La educación en el DF y la reforma al artículo 122. Segunda parte La educación en el DF y la reforma al artículo 122. Primera parte La Universidad de la Ciudad de MéxicoRecursos insuficientes, reconoce el Ejecutivo federal; los legisladores
hacen modificaciones A pesar de las dificultades que se preveían en la negociación del paquete económico para este año, los legisladores aprobaron casi por unanimidad el Presupuesto de Egresos para 2001 y lo hicieron dos días antes del plazo límite. El presupuesto es uno de los aspectos cruciales en la definición de prioridades de los programas gubernamentales y ha sido también en los últimos cuatro años una fuente de tensión entre la Presidencia --que ha carecido de mayoría parlamentaria-- y los legisladores. El Ejecutivo federal, por conducto de la Secretaría de Hacienda, elabora la propuesta, pero las diferentes fuerzas políticas representadas en el Congreso son quienes analizan, discuten y aprueban la iniciativa. La propuestaEl pasado 5 de diciembre el Ejecutivo federal entregó a los legisladores su propuesta de presupuesto para 2001. El gasto previsto para educación era de 245.7 mil millones de pesos. Según se decía en la exposición de motivos de la iniciativa, el monto total representa 5.4 por ciento de incremento en términos reales respecto del año anterior y 26.6 por ciento del gasto programable (que se planea con anticipación y se refleja en los distintos programas de gobierno).El presupuesto educativo, según el documento de referencia, representa el mayor volumen sectorial en el Presupuesto de Egresos de la Federación y el de mayor crecimiento dentro del gasto programable. Sin embargo, debe resaltarse que como proporción del PIB, el gasto educativo permanece casi invariable respecto del último ejercicio de la administración anterior, al pasar de 3.97 a 4.01 por ciento y representar un aumento de apenas tres centésimas, incremento sustancialmente inferior al prometido en la campaña del actual Presidente y también menor al sugerido por el equipo de transición correspondiente. Incluso, aún con las modificaciones de los legisladores, la proporción no se modifica. El gasto federal en educación como proporción del PIB se ha mantenido en alrededor de 4 por ciento desde 1994 y también para el primer año de este gobierno. El incremento en el gasto por alumno, en términos corrientes, también es modesto: pasa de 8 mil 937 pesos en el año anterior a 9 mil 285 pesos para 2001. Un incremento de apenas 3.9 por ciento, pero que sigue la tendencia paulatina de recuperación después de la crisis de diciembre de 1994. El gasto por alumno podría modificarse, a la baja, si en el cálculo se incluye el volumen de estudiantes que se espera atender a través de los nuevos programas anunciados, tales como los de educación apoyada en la tecnología y educación permanente. |