Informe de Gobierno ¿balance educativo o mensaje político? (2/3)
El presidente Zedillo señaló que: Alcanzamos la mayor
proporción en nuestra historia de recursos federales destinados
a la educación, tanto en relación al gasto total, como al
producto interno bruto. Los datos del Anexo estadístico muestran
claramente que si bien el gasto federal en educación, como proporción
del gasto total programable, tuvo un aumento de 4 puntos porcentuales a
lo largo del sexenio (pasó de 22.7 a 26.9 por ciento), en relación
al PIB se redujo: entre 1994 y el año presente disminuyó
de 4.6 a 4.2. Además, si ahora el volumen de gasto nacional (público
y privado) representa una mayor proporción respecto al PIB, esto
se debe a un incremento del gasto de los particulares y la iniciativa privada,
quienes aumentaron su participación de 0.3 a 1.1 en el mismo periodo.
El hecho de que los particulares incrementen su aportación al gasto
educativo nacional no puede ser considerado un logro del gobierno, todo
lo contrario, significa que la población ha tenido que compensar
el insuficiente financiamiento gubernamental a la educación.
Por otra parte, en el mismo mensaje el mandatario también resaltó
el aumento real de 32 por ciento en el subsidio a la educación superior
desde 1995. En primer lugar, cabe advertir que la cantidad está
ajustada a la baja en tres puntos porcentuales, respecto a lo que él
mismo señaló en mayo pasado, cuando dijo que el incremento
había de 35 por ciento (30.05.00). En segundo lugar, la cifra también
difiere notablemente de los cálculos elaborados en la subsecretaría
encargada del nivel superior. Al respecto nos permitimos citar un fragmento
del reciente texto del subsecretario de la SESIC, Daniel Reséndiz
Núñez (Futuros de la educación superior en México.
Siglo XXI, 2000): El subsidio federal ordinario al conjunto de la educación
superior que imparten universidades autónomas, universidades tecnológicas,
institutos tecnológicos, escuelas normales, centros de posgrado
y otras instituciones públicas creció 26.6 por ciento en
términos reales de 1995 a 2000 (p. 53). Nosotros mismos (ver Comunicados
del 11.02.99 y 20.06.00) y otros investigadores hemos discutido estas cifras,
demostrando la falsedad del pretendido incremento al subsidio de la educación
superior, por ahora solamente llamamos la atención respecto a la
diferencia de interpretaciones incluso en el mismo sector gubernamental.
Metas por cumplir
En el Informe entregado por escrito se hace un recuento de los avances
en los distintos niveles escolares y de las acciones emprendidas. Se destacan
logros en: cobertura, equidad, en el proceso de federalización,
calidad, apoyo al magisterio, educación de adultos, y educación
a distancia. La apreciación general es de cumplimiento de metas.
Los retos se ubican fundamentalmente en tres aspectos: acceso y permanencia
de la población desfavorecida en el nivel básico, particularmente
en secundaria; avanzar en la constitución de una educación
media superior eficaz, moderna y reconocimiento, continuar la modernización
y diversificación de la educación superior. No todas las
metas se han cumplido y los retos son mayores a los que se señalan.
A pesar de que se han dado importantes avances, persisten insuficiencias
e importantes rezagos. Como se muestra en el cuadro anexo, la cobertura
en primaria sobrepasó las estimaciones, pero en preescolar no sólo
no se alcanzó la meta propuesta sino que la atención a los
infantes de 4 años es todavía muy baja (40 por ciento no
tienen acceso al servicio) y lo es menos para los niños de tres
años (8 de cada diez no tienen el servicio). En secundaria, a pesar
de que se amplió su cobertura no se logro la meta prevista y tampoco
mejoró su eficiencia terminal (en 1994 era de 76.2 y la cifra para
el ciclo escolar que concluyó es de 75.7).
En materia de analfabetismo, si se considera la diferencia entre la
meta programada (reducción al 7%) y la alcanzada (10%) puede calificarse
como un verdadero fracaso de la política educativa del régimen.
Es más, en términos absolutos aumentó el número
de analfabetas: al inicio de la administración había 6.3
millones y en este año hay 6. 5 millones.
La educación media superior casi igualó la meta de cobertura
que se propuso al iniciar el periodo de gestión pero todavía
la mitad de los jóvenes en edad de cursarla están fuera del
servicio y quienes están matriculados no han mejorado su eficiencia
terminal. Respecto a este último indicador, conviene señalar
que, pasó de 60.2 a 59.1 por ciento entre 1994 y este año
(omitimos la referencia al próximo ciclo escolar porque es una cifra
estimada y muestra una recuperación)
En cuanto a educación superior se ha señalado que
se logró anticipadamente la meta de cobertura desde 1998. Debe notarse,
sin embargo, que 8 de cada diez jóvenes que tienen la edad para
cursar estos estudios no tienen acceso. Por otra parte, también
debe destacarse que la expansión de la educación superior
recayó en el sector privado, principalmente, aunque también
a través de la apertura de modalidades de enseñanza tecnológica.
En el sexenio no se abrió ninguna nueva universidad pública,
la matrícula del sector creció apenas 7% y el financiamiento
a las instituciones de esta categoría fue el menor en términos
comparativos.
Ausencias notables y retos pendientes
El informe omite una gran cantidad de temas importantes en materia
educativa y carece de toda autocrítica del desempeño gubernamental
en el sexenio por concluir. Los que a continuación se enuncian son
temas que ameritan un desarrollo pormenorizado y que admitirían
algunos matices, sin embargo los proponemos como hipótesis iniciales
de un juicio crítico:
1) La participación social puede considerarse como un fracaso
y una tarea pendiente
2) La educación secundaria sigue aguardando un amplio proceso
de reforma que resuelva los problemas de inequidad e ineficiencia.
3) La media-superior tiene gravísimos problemas de coordinación,
pertinencia curricular y calidad académica
4) La reforma de las Normales no ha tocado los aspectos sustantivos
de esta opción educativa
5) Educación Especial funciona sin directriz desde la supresión
de la dirección general correspondiente
6) Educación indígena sigue esperando que los buenos
propósitos se traduzcan en resultados. La inversión en educación
indígena para el estado de Chiapas tuvo más un tinte político
que educativo
7) Educación artística y deportiva fueron prácticamente
ignoradas
8) La reforma de la Universidad Pedagógica Nacional no se ha
llevado a efecto, pese a que se cuenta con mejores elemento para encauzarla
9) Las universidades tecnológicas no han sido evaluadas para
mostrar las ventajas que pregonan
10) A pesar de la federalización en marcha, no hubo una
concepción a futuro de este proceso. Los distanciamientos entre
estados siguen aumentando y la oficinas de la SEP crecen en vez de reducirse