Informe de Gobierno ¿balance educativo o mensaje político? (1/3)
Sin visión autocrítica
Afirmaciones en duda; cifras cambiantes y dispares
Incumplimiento de metas y tareas por hacer
No utilizaré esta honrosa oportunidad de acudir a la apertura
de sesiones del Congreso de la Unión para resumir o exponer el contenido
del informe escrito que recién he entregado. En vez de ello, aprovecharé
la valiosa y última oportunidad de hablar desde esta altísima
tribuna para ofrecer una reflexión sobre la marcha de nuestra Nación
durante el período de mi mandato, y sobre algunos retos que enfrenta
el desarrollo de nuestro país. Estas fueron las palabras introductorias
del mensaje del ejecutivo federal al rendir su sexto y último informe
de gobierno el pasado primero de septiembre. Se esperaba, por tanto, un
discurso ponderado; una visión del país en el que resaltaran
avances pero también los grandes desafíos en las diferentes
áreas de la administración pública. En el sector educativo
no fue el caso. Tampoco el panorama que se ofrece en el Informe entregado
por escrito es un balance adecuado.
Disparidades
En lo referente a educación, el mensaje del ejecutivo federal destacó
su papel como medio para igualar las oportunidades de progreso y de justicia
social, señaló que por esa razón la política
educativa recibió la mayor prioridad. Resaltó los avances
más significativos derivados de esa prioridad: mayores recursos
federales, y especialmente anotó el incremento de 32 por ciento
real para la educación superior; ampliación de la cobertura
en los diferentes niveles educativos (un aumento significativo); mayor
número de maestros (una sexta parte del total se incorporaron a
lo largo del sexenio) y creación de nuevas instituciones educativas
(una de cada siete construida durante su administración).
En el mensaje, sin embargo, no hubo alusión a las insuficiencias
ni a los retos que se deberán enfrentar. Lo más preocupante
es que, según cifras del Anexo estadístico del mismo informe,
no se sostiene la afirmación respecto al aumento de recursos, al
menos no en los términos en los que fue formulada.