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Las autoridades argumentaron la imposibilidad de realizarla en un plazo tan corto, tanto por la carencia de estructuras administrativas adecuadas como por otros problemas inherentes a esa decisión (La Jornada, 15.05.98). La insuficiencia de recursos también se argumentó como causal del incumplimiento de la promesa de campaña de establecer una universidad para la ciudad. En el segundo informe de gobierno, presentado el pasado septiembre, se mencionaron tres logros en materia educativa: haber reparado cerca de 6 mil inmuebles escolares, distribuido 873 mil libros de texto gratuitos para los estudiantes de secundaria, e iniciado un novedoso sistema de educación media-superior con la creación de una nueva preparatoria "Iztapalapa I" (con una matrícula inicial de 230 alumnos), convirtiendo una antigua cárcel en local escolar. Ciertamente tres años es un periodo muy breve para corregir los vicios políticos y empezar a administrar como se debe una ciudad tan compleja; y ante otros problemas más urgentes (seguridad pública, transporte, empleo y medio ambiente), la educación no mereció prioridad. Críticamente debe señalarse que, aun asumiendo que los servicios no se descentralizaran, se hubieran podido realizar muchas acciones de bajo costo en apoyo de maestros, alumnos y padres de familia, creando espacios para que los niños y jóvenes hicieran sus tareas escolares, ofreciendo asesorías en ellos o a través de medios de comunicación, organizando con- cursos, ofreciendo estímulos o impulsando la participación social en torno a los problemas educativos. Tampoco hubiera significado un gran costo organizar una "universidad sui generis" en el DF que consistiera en promover y contratar en las instituciones ya existentes programas académicos y de capacitación novedosos y necesarios para la zona metropolitana. Próximo a iniciarse el tercer año de la actual administración capitalina, es importante reconocer las insuficiencias y reexaminar cómo aprovechar mejor los instrumentos de que disponen las autori- dades para mejorar los servicios educativos. Debe informarse claramente a la ciudadanía de los obstáculos que impidieron avanzar en el proceso de descentralización de la enseñanza básica y preparar su puesta en marcha. Además, es aún factible promover iniciativas de participación de los medios de comunicación (sobre todo radio y TV) en la difusión de alternativas pedagógicas para diferentes grupos de destinatarios, o bien encauzar las actividades de los estudiantes que prestan servicio social hacia programas educativos no formales entre la población más necesitada. Interrogantes
ReferenciasComunicados OCE sobre Planes e informes oficialesDR. Observatorio Ciudadano de la Educación Redacción: Alejandro Canales, María De Ibarrola, Pablo Latapí Sarre, Felipe Martínez Rizo, Javier Mendoza, Carlos Muñoz Izquierdo, Elsie Rockwell, Roberto Rodríguez y Lorenza Villa Lever. Noviembre 25 de 1999
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