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La educación en el V Informe de Gobierno (1) (1/2)

Mínimo crecimiento del gasto por alumno
Incremento sustantivo del gasto privado y negativo del gasto en el PIB
Millón y medio de niños sin escuela

En el Informe de Gobierno, el titular del ejecutivo federal se dirige a la Nación para rendir cuentas del desempeño de la administración pública en el año transcurrido. El presidente Zedillo fue más allá de esta obligación constitucional al hacer un balance de los logros alcanzados por su gestión en los últimos cinco años.

La educación ocupó un lugar relevante en el mensaje del presidente y en el Informe escrito. Se destacó su carácter estratégico, los avances y las metas alcanzadas hasta el momento. No obstante, entre los múltiples sujetos involucrados en la educación nacional estudiantes, profesores, empleadores, padres de familia, etc.- persisten serias dudas sobre la efectividad y pertinencia del modelo que se ha seguido. Por ello, y por considerarlo de interés para la opinión pública, Observatorio se ocupa de comentar algunos de los aspectos más sobresalientes del documento.  El análisis se ha dividido en dos partes; en ésta se comentan las cifras de gasto educativo manejadas den el informe así como el capítulo dedicado a educación básica.

En el mensaje pronunciado por el ejecutivo federal se le dio una gran relevancia a los recursos destinados al gasto social y especialmente al rubro educativo. De hecho, precisó que 25 centavos de cada peso que gasta el gobierno se dedican a la educación.  Las gráficas del Anexo Estadístico del Informe muestran incrementos en los montos educativos, sin embargo, conviene ponderar las cifras para hacer una apreciación más realista.

Por un lado es evidente que al comparar los montos de gasto educativo en pesos corrientes y constantes, el incremento real del gasto resulta más bien modesto. Otro tanto sucede si se pondera el gasto por alumno en el período; resulta que al principio y fin del sexenio el gasto educativo es muy similar si se considera el promedio por alumno. Más aún, la proporción de gasto público educativo como porcentaje del PIB muestra una tendencia negativa: en 1994 era de 5.1 y en el año que se informa de 4.9% Por último es notable la franca tendencia de crecimiento de la proporción de gasto privado dentro del gasto educativo nacional. En 1994 representaba el 0.05% y en 1999 se alcanzó el 1.2%, lo que significa un crecimiento de más de ocho veces la participación del gasto privado.

El Informe abunda en cifras que muestran incrementos respecto del año anterior o del inicio de la presente administración. Sin embargo, esos datos sólo expresan la vertiente cuantitativa de rigor, pero no una aproximación que permita verificar el avance efectivo del sistema educativo. Habría sido importante encontrar el significado de la información, a la luz de conceptos que el propio gobierno estableció como referentes fundamentales de su acción en el Programa de Gobierno al inicio de su gestión: cobertura, equidad, calidad y pertinencia.

 

Cuadro 1: Gasto Nacional Educativo
Fuente: Anexo Estadístico del V Informe de Gobierno, 1999. Nota:  Los valores reales están a precios de 1993.

Faltan referentes para apreciar los avances cualitativos

La educación básica para todos los mexicanos sigue siendo todavía una aspiración y no una realidad en los albores del siglo XXI. El informe no menciona que todavía hay más de un millón y medio de niños que no asisten a la primaria.  Según información de la misma SEP (Perfil de la Educación en México),  la primaria es prácticamente el único nivel alcanzado por todos, no obstante, uno de cada diez niños no la cursa en la edad reglamentaria; la secundaria absorbe al 90% de los egresados de primaria, tiene una deserción del 9% y es cursada sólo por el 79% de niños entre 13 y 15 años; la educación media sólo es alcanzada por el 46% del grupo de edad entre 16 y 18 años. ¿Cómo explica la actual administración la inequidad en el acceso a la escolaridad y qué ha hecho para remediar los problemas de deserción y reprobación y mejorar la eficiencia terminal?

El mayor incremento de atención se ha dado en la matricula de secundaria, en correspondencia sin duda con la nueva obligatoriedad constitucional de este nivel; el hecho de que el crecimiento de la atención a este nivel se dé por la vía de telesecundarias ameritaría una evaluación respecto de la equidad, calidad y pertinencia del servicio ofrecido.