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Los datos anteriores muestran que la universalización de la secundaria es todavía una tarea pendiente. El Estado debe continuar esforzándose por incrementar las oportunidades de acceso oportuno a la primaria, elevar su eficiencia terminal, generalizar la transición a la secundaria y mejorar la capacidad para retener y aprobar a los alumnos hasta que concluyan los tres grados, de ser posible en tres años; para algunas entidades, las de condiciones socioeconómicas más desfavorables, este reto es especialmente grande. Es comprensible que las autoridades estén optando por incrementar las oportunidades de acceso preferentemente a través de la telesecundaria, pues es la modalidad menos costosa y permite llegar a localidades pequeñas alejadas de los centros urbanos, es decir, marginadas. En principio, esta opción tendería a favorecer la desigualdad en el acceso a una educación de calidad. Sin embargo, existen grandes diferencias de calidad al interior de cada tipo y modalidad de educación secundaria, por lo que no necesariamente todos los planteles de una u otra son mejores que otros; mucho depende de la gestión de cada uno. Deficiencias gravesLa secundaria, como ahora la conocemos, enfrenta dos grandes problemas: la pertinencia de su programación curricular y las condiciones de trabajo de sus docentes. En el primer caso destaca una decisión curricular que está dominada por la lógica de las disciplinas que eventualmente se estudiarían de llegar los estudiantes al nivel superior; se caracteriza por la gran cantidad de materias diferentes (12 o 13 según el grado) que los adolescentes tienen que estudiar a la vez, cada una concebida de manera enciclopédica y con muy escasa cercanía con los temas de interés de los jóvenes. Esta situación se expresa muy claramente en los libros de texto.Los resultados de los recientes exámenes de ingreso al bachillerato --si bien constituyen una mirada parcial del nivel de logro de los objetivos de aprendizaje de secundaria-- ofrecen un parámetro común de comparación respecto del aprovechamiento de los egresados de secundaria. De acuerdo con el CENEVAL, la media nacional de aciertos en el Examen de Ingreso a la Educación Media Superior (EXANI-I) en el periodo 1997-1998 fue de 48 por ciento, lo que significa que, en promedio, los egresados de secundaria pudieron contestar correctamente sólo 61 de las 128 preguntas de la prueba, mismas que corresponden a algunos de los contenidos curriculares prescritos. El rendimiento de los alumnos fue más desfavorable en las áreas de matemáticas (42.3 por ciento) y física (43.7 por ciento). Las acentuadas diferencias entre los puntos de llegada de los jóvenes pertenecientes a grupos socioeconómicos distintos muestra que, para igualar los puntos de llegada de la población escolar, no basta con ofrecer un currículo común de formación general. Si lo que se desea es que todos los jóvenes aprendan y aprendan bien, el Estado debe diseñar y aplicar estrategias que compensen efectivamente las desiguales condiciones de arranque de los estudiantes y atender la diversidad de capacidades, motivaciones y ritmos de aprendizaje. Además, si realmente se quiere mejorar la educación secundaria, es preciso aclarar su pertinencia como nivel educativo, considerar las características típicas de los adolescentes a los que se dirige, redefinir su organización curricular (actualmente muy fragmentada), ocuparse seriamente de la formación de sus profesores y asegurarles condiciones de trabajo que permitan mejorar su desempeño y una adecuada relación pedagógica con los jóvenes. Hoy la secundaria es más un obstáculo que una opción educativa para los jóvenes. Sólo una oferta de calidad común podría asegurar resultados comunes de aprendizaje y la deseada equidad en los puntos de llegada. InterrogantesLa seria problemática aquí esbozada nunca se refleja en los optimistas informes de avance de las autoridades educativas.
ReferenciasComunicados OCE sobre Sistemas e institucionesDR. Observatorio Ciudadano de la Educación Redacción: Alejandro Canales, María De Ibarrola, Pablo Latapí Sarre, Felipe Martínez Rizo, Javier Mendoza, Carlos Muñoz Izquierdo, Elsie Rockwell, Roberto Rodríguez y Lorenza Villa Lever. Agosto 27 de 1999
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