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Carrera magisterial (1/3)

¿Diseñada para compensar el salario o mejorar el desempeño profesional?
Un debate múltiple sobre el cumplimiento de objetivos
Su impacto, condicionado a que se difundan los resultados

En México nunca se ha sabido con certeza cómo se desempeñan los profesores de enseñanza básica, y éste es un asunto fundamental para conocer la calidad del sistema educativo; las escasas investigaciones arrojan resultados preocupantes. Desde fines del sexenio anterior se puso en marcha en la educación básica el programa denominado Carrera Magisterial (CM), con la intención de impulsar la profesionalización del magisterio, evaluar su calidad, estimular su labor y mejorar sus percepciones salariales. Además, se dijo, dicho programa permitiría revalorar el trabajo de los maestros, motivarlos, promover su arraigo profesional, y reforzar el interés por actualizarse y superarse. A la fecha, CM continúa vigente y consume recursos muy considerables, pero la opinión pública no conoce con precisión su funcionamiento y sus resultados. Observatorio presenta algunos elementos de reflexión y debate al respecto.

CM es un sistema de promoción horizontal que consta de cinco niveles de estímulos económicos (de la A a la E), los cuales se incorporan al sueldo base de los maestros, en porcentajes que van de 24 a 198 por ciento sobre esa percepción. Los profesores participan de manera voluntaria e individual, sometiéndose a un detallado proceso de evaluación, en función de cuyos resultados pueden acceder a las nuevas categorías salariales sin necesidad de abandonar el trabajo frente a grupo, como ha sido el caso del ascenso vertical por escalafón.

El peso de CM en los ingresos de los maestros es porcentualmente alto; ingresar a la categoría "A" representa un incremento de casi una cuarta parte del salario nominal, (poco más de 700 pesos actualmente) mientras que llegar a la categoría "E" implica lograr una percepción de casi el triple del salario base. Los incentivos son otorgados en función de una evaluación del desempeño individual y, en la actualidad, CM beneficia a aproximadamente 65 por ciento de la base magisterial.

A diferencia de lo que ocurre en otros países de América Latina, en los que los sindicatos de profesores se han rehusado a la posibilidad de someter a sus agremiados a una evaluación, el programa de CM fue formulado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en su congreso extraordinario de febrero de 1990, y la propuesta formó parte del Acuerdo Nacional de Modernización de la Educación Básica, firmado en mayo de 1992.

¿Qué se evalúa?

El sistema de evaluación considera seis factores que alcanzan entre todos un total de 100 puntos pero tienen un peso diferente: antigüedad (10), grado académico (16), preparación profesional (28), actualización y superación profesional (17), desempeño profesional (10) y aprovechamiento escolar (20). Conviene profundizar en la manera como se evalúan los cuatro últimos factores señalados.

La preparación profesional se evalúa por medio de un examen diseñado y aplicado por la Secretaría de Educación Pública. Este instrumento se elabora a partir de un Banco Nacional de Reactivos conformado por la misma SEP, que se actualiza con base en talleres que se llevan a cabo en todas las entidades del país.