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Profesores interinos y operadores electorales del magisterio: las tareas disimuladas (1/3)

En México, desde hace por lo menos veinte años, imperan una serie de condiciones administrativas en el reclutamiento de profesores de educación básica que dificultan su independencia académica y laboral, la principal de ellas: el acceso al empleo en calidad de interinos. Sobre este asunto existe opacidad y ambigüedad administrativas por parte de las autoridades, además de que la información es escasa y poco confiable. De acuerdo con los resultados de entrevistas realizadas a dirigentes sindicales de los niveles seccional y delegacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE),1 que constituyen la fuente de información principal de este documento, se sabe que para obtener una plaza definitiva, renovar su interinato o acceder a ciertas prestaciones, como un permiso temporal o un curso de actualización, el nuevo recluta tiene que mostrar lealtad y disciplina, y acatar las peticiones de los directores de escuela, los supervisores e inspectores, y más aún, de la representación gremial del sindicato. O bien, puede ser requerido como promotor del voto a favor del partido que gobierna en la entidad federativa donde se ubica y, desde luego, para la fuerza política de la cúpula del SNTE, el Partido Nueva Alianza. Las oportunidades que tienen los nuevos maestros para salir de este esquema parecen prácticamente nulas. El mérito académico ocupa un papel marginal.

Probablemente por el peso de las pensiones y jubilaciones, así como por las consecuentes dificultades económicas que tiene la Secretaría de Hacienda para crear nuevas plazas con todos los derechos, desde hace dos décadas, en casi todo el país, se puso fin a las plazas automáticas para los egresados de las normales que aspiran a ser profesores. En su lugar, se optó por dar interinatos a los nuevos mentores, lo que supone establecer contratos por 15 o 30 días; tres o seis meses y uno o dos años. No importa la calificación de los egresados, las direcciones de personal y de administración de la Secretaría de Educación Pública (SEP) otorgan estos puestos conforme egresan los normalistas. Cabe remarcar que no es automático el tránsito del interinato a la plaza definitiva y no hay plazos definidos en ninguna entidad para tal efecto.


1. Entre los meses de mayo y agosto del presente año se realizaron en total nueve entrevistas semi-estructuradas a líderes sindicales del Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Distrito Federal, Veracruz y Jalisco. Todos solicitaron el anonimato.