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¿Cambios en la Secretaría de Educación Pública? (1/4)
El pasado 6 de abril, el politólogo Alonso Lujambio
Irazábal fue nombrado como nuevo titular de
la Secretaría de Educación Pública (SEP), hecho que
constituye un momento sustantivo para reflexionar
en torno a la prioridad que el actual gobierno otorga
a la educación nacional y conlleva, además, la
demanda de que se haga frente a los grandes problemas
del sector, así como la urgencia para que se
dé una orientación clara a sus políticas y se reconozca,
particularmente, que el acceso de todos los
mexicanos a una educación de calidad es un derecho
social fundamental que el Estado debe garantizar
y salvaguardar como una de sus políticas prioritarias.
La agenda de trabajo del nuevo titular de la
SEP será, en esencia, la trazada por Josefina Vázquez
Mota, lo que abre interrogantes de cara al futuro y
la necesidad, por tanto, de evaluar el desempeño de
la ex secretaria al frente de la dependencia, y enfatizar
los retos y obstáculos que habrán de enfrentarse
si se quiere volver a la normalidad democrática que
demanda la separación entre el interés público del
Estado y los intereses particulares del Sindicato Nacional
de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Durante la gestión de Josefina Vázquez Mota al
frente de la SEP, la Alianza por la Calidad de la
Educación (ACE) quedó, en los hechos, consagrada
como la única política con la cual el gobierno pretende
cumplir sus compromisos con la educación
básica del país, mientras que el Programa Sectorial
de Educación 2007-2012 (PSE) fue rebasado ante
las implicaciones políticas de este pacto cupular
entre el gobierno federal y el SNTE. La ACE es una intervención
del SNTE, que toma el lugar de la política
educativa y apunta desafortunadamente a ser
definitiva para la educación en este sexenio: ¿Dónde
quedó el programa sectorial? ¿La SEP podrá
construir una agenda propia en materia de educación
que permita garantizar el derecho a la educación
para todos? ¿Hasta cuándo la exigibilidad y
cumplimiento del derecho a una educación pública
de calidad para todos? Ha transcurrido más de
un tercio del sexenio y poco se ha visto en lo realizado
para remediar la abismal inequidad en la distribución
de ese bien social. Imposible ignorar que
sin equidad la calidad es retórica.