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La educación sexual: tarea ineludible del sistema educativo (3/4)

Por el otro, se encuentra el enfoque de educación integral en sexualidad impulsado en la Declaratoria Ministerial Prevenir con Educación, signada por México en agosto de 2008 con el objetivo de impulsar acciones para detener el VIH/sida en la región que responde a una perspectiva amplia en el marco de los derechos humanos y el respeto a los valores de una sociedad democrática y pluralista. La educación integral incluye aspectos biológicos, éticos, afectivos, sociales, culturales, de género, y sobre la diversidad de orientaciones e identidades sexuales, en el marco legal de cada país, para generar el respeto a las diferencias, el rechazo a toda forma de discriminación y promover entre los jóvenes la toma de decisiones responsables e informadas con relación al inicio de sus relaciones sexuales. Aunque los programas educativos mexicanos son más cercanos a esta perspectiva, falta mayor consistencia en las acciones gubernamentales.

Entre los programas escolares y su aplicación existen incongruencias que se explican por la falta de claridad en las políticas. Hay mensajes de abstención, mensajes de uso del condón y, al mismo tiempo, una infinidad de mensajes según los cuales el condón no sirve. Una muestra de estas incongruencias fue el convenio firmado a finales del sexenio foxista para generar un complemento a los libros autorizados para la secundaria denominado Material Complementario. Tema 1. Sexualidad y Salud Humana. Bloque 4, editado por la Red Familia e impreso por la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg). Éste realiza matices a los temas de reproducción, erotismo, vínculos afectivos y género que no se apegan al enfoque de los planes y programas derivados de la reforma. La siguiente cita habla por sí misma: Abusar de la experiencia placentera puede provocar trastornos y adicciones que atenten contra tu salud (p.29). El complemento se distribuyó a dos generaciones de primero de secundaria, la 2007 y la 2008. Se trató de una medida política para acallar a grupos que se sintieron desplazados con la reforma. Habrá que preguntar si el gobierno actual mantendrá la distribución de este material que no es oficial y no forma parte del currículo.

Vale la pena recordar que también el gobierno del DF, en agosto de 2008, publicó un libro de educación sexual denominado Tu futuro en libertad, dirigido a jóvenes de educación media superior, con un enfoque amplio apegado a la educación integral en sexualidad. El texto generó una fuerte polémica y finalmente no se autorizó su distribución en las escuelas atendiendo al artículo 12 de la Ley General de Educación que reserva a la SEP la definición de planes y programas de estudio. La salida que encontró el gobierno capitalino fue repartirlo directamente a los jóvenes. Fuentes oficiales indican que se distribuyeron 500 mil y otros 800 mil fueron descargados de Internet.

Aun con la controversia pública y las dificultades de realización, la SEP ha mantenido la educación sexual en la escuela básica y, aunque no se cuenta con evaluaciones de alcance nacional sobre sus beneficios e impacto, hay datos que dan cuenta de su enorme importancia. Un estudio de finales de la década de los años ochenta encontró que sólo 54% de adolescentes mexicanos entre 12 y 19 años recibió educación sexual y de este grupo 91% lo recibió exclusivamente en la escuela. Datos recientes de la Encuesta Nacional de la Juventud indican que 31% reconoce que fue en la escuela donde más aprendió sobre sexualidad2.

La agenda

La escuela puede jugar un papel estratégico para ofrecer educación sexual integral a los adolescentes, pero no puede enfrentar sola el gran reto que significan las acciones preventivas en materia de salud sexual y reproductiva. Sin embargo, es indudable su impacto en la socialización de conocimientos relevantes y en la promoción de habilidades, actitudes y valores que ayuden a los jóvenes a vivir su vida sexual plena y responsablemente.

Los primeros puntos que deben integrar una agenda de educación sexual se desprenden de los compromisos adquiridos en la Declaratoria Ministerial, concretamente:

  • Reducir en 75% la brecha en el número de escuelas que actualmente no han institucionalizado la educación integral en sexualidad para 2015.
  • Actualizar antes del fin de 2010 los contenidos y metodologías del currículo, para la inclusión de temas de educación integral en sexualidad.
  • Revisar, actualizar y reforzar la formación magisterial y la capacitación del personal docente en activo. Para el año 2015, todos los programas de formación y actualización magisterial, habrán incorporado los contenidos de la educación integral en sexualidad.

Por otra parte, será conveniente que el gobierno tome iniciativas en torno a:

  • Emprender estudios de alcance nacional para evaluar el impacto de las acciones y para generar información sobre el tipo de programas, actores, contenidos y resultados.
  • Diseñar programas que respeten la diversidad mexicana e innovar en los programas de intervención.
  • Diseñar programas intersectoriales y establecer sinergias con organizaciones no gubernamentales que estimulen una mayor participación social en la materia, especialmente de los padres.

Frente a estos retos, una tarea urgente de la SEP es resolver las tensiones generadas en torno al tema y mostrar la capacidad para asegurar la implementación de una consistente política sobre educación sexual en todas las escuelas del nivel básico.


2. Pick, Andrade y Chávez, 1988 e INJ, 2002, citados en Meave, S y Lucio, E. (2008). Barreras y estrategias Para la investigación en salud sexual. Una experiencia con adolescentes en escuelas públicas. Revista Mexicana de Investigación Educativa, Enero-Marzo 2008, vol. 13, núm. 36, pp. 203-222