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El INEE: un balance necesario (4/4)

El reto inmediato y mayor del INEE es dejar bien clara su función eminentemente técnica y su autonomía frente a intereses de otro orden. Tanto la SEP como el INEE coinciden en que la evaluación provee información sobre el estado de la educación para el diseño y toma de decisiones de política educativa. Sin embargo, la SEP tendría que apoyar al INEE fomentando una lectura veraz y equilibrada de los resultados de las pruebas aplicadas a estudiantes, y evitar que pudieran prevalecer lecturas superficiales y desacertadas.

Entre sus pendientes inmediatos, el instituto debe continuar el proyecto de evaluación de la educación media superior que comenzó a desarrollar en julio de 2008. Los nuevos datos que pudiera aportar sobre este nivel son de enorme importancia para comprender mejor las problemáticas hacia las que debe orientarse su atención. Resta dar impulso a la creación de un Sistema Nacional de Evaluación, tarea en la cual el INEE ha venido trabajado mediante el fortalecimiento de su papel como instancia de coordinación y capacitación en los estados. Las áreas estatales de evaluación han servido como un primer filtro para reconocer e identificar las problemáticas en los centros escolares, además de que poseen información importante que debería analizarse sistemáticamente, y que podría funcionar como insumo para formular propuestas regionales o estatales de evaluación. Si se logra una interlocución efectiva, se podría fortalecer el desarrollo de indicadores y mejorar la calidad de las estadísticas educativas para consolidar un auténtico sistema nacional de evaluación de la educación.

El nombramiento del siguiente director general del INEE aún no se había dado a conocer al momento de presentar esta colaboración para su publicación. Esperamos que la SEP no se equivoque y que de cara a los desafíos pendientes y futuros del instituto, y en beneficio del legado a la educación nacional que deja Felipe Martínez Rizo, designe a alguien que integre en su perfil las credenciales profesionales, experiencia y méritos necesarios, así como una independencia personal acorde con la autonomía de la institución.