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La Norma Oficial Mexicana de Calidad Educativa: maniobra del SNTE contra la rectoría del Estado (4/5)

Se trasluce así la intención política de esta propuesta. Nuevamente el SNTE se extralimita en sus atribuciones gremiales y pretende conducir la evaluación de la educación. De aprobarse esta NOM el Sindicato invadiría todas las operaciones de la SEP bajo el pretexto de asegurar la calidad de los servicios.

En el anteproyecto se definen indicadores para comprobar que se cumplen los estándares de gestión, calidad educativa, proceso enseñanza-aprendizaje, y evaluación de la norma. A la CNACE corresponde establecer estos estándares pero ¿a quién verificarlos? Debe tomarse en cuenta que en cualquier proceso de normalización la verificación no sólo es importante, sino lo más importante. Conviene, asimismo, apreciar que al ser la unidad de evaluación los centros escolares, de los cuales existen cerca de 250 mil unidades de educación básica obligatoria, la terea de verificación no es en absoluto una cuestión trivial.

Al respecto, el anteproyecto anticipa que una Subcoordinación de Evaluación Educativa (SEEB) (dependiente de la CNACE) planificará y coordinará auditorías anuales a cada centro escolar en modalidad interna y externa. Para la auditoría interna se prevé la actuación de un auditor líder (directivo o maestro auditor certificado), del centro educativo y un maestro auditor en entrenamiento designado por la Subcoordinación. Para la segunda modalidad de auditoría, se prevé la actuación de auditores externos (maestro auditor certificado o profesional auditor certificado), comisionados por la Subcoordinación o por las instituciones que esta instancia autorice, así como un maestro auditor en entrenamiento del centro educativo y un representante de los padres de familia. Ello implica el trabajo simultáneo de decenas de miles de maestros habilitados como auditores, sin contar el trabajo de preparación de las auditorías para dar cuenta, cada año, del grado de progreso en el alcance de los indicadores de la norma. Así de sencillo.

Observaciones

La tendencia a establecer estándares o normas, verificarlas y certificar a las instituciones surgió y se ha desarrollado sobre todo en el ámbito de la gerencia empresarial, aunque también funciona en el caso de ciertos servicios gubernamentales, como el de salud. Sin embargo, el problema es que con la propuesta de la NOM se busca convencer a los actores educativos, y a la sociedad en su conjunto, acerca de que se necesitan más evaluaciones y certificaciones para mejorar la calidad en la educación básica, cuando el sistema educativo cuenta con el instrumental necesario para evaluarse y mejorar, desde luego, perfectible. Este instrumental ha venido ofreciendo un diagnóstico de las debilidades y problemas de la educación en México para la mayoría de niveles educativos, que en el caso de la educación superior al menos está ayudando a distinguir a las universidades que se encuentran en condiciones de impartir una educación de calidad, de las demás (como las llamadas patito). A partir de los resultados encontrados lo que ahora toca es pasar al plano de la acción concreta sobre los procesos educativos.

Los autores y promotores de esta NOM parecen desconocer la organización del sistema educativo, las atribuciones legales de la SEP y de los estados, así como de los instrumentos con que cuentan para evaluarse. Pretenden crear todo un organismo, la CNACE, superpuesto al sistema educativo que, bajo el pretexto de normalizarlo y de hacerlo avanzar hacia una gestión más eficiente, dislocaría el rol de la autoridad, la actual distribución de las responsabilidades y la organización del sistema educativo. Al aparecer la SEP como el único "proveedor", se está eximiendo a los maestros y a otros actores claves de la responsabilidad por los servicios educativos brindados. Es absurda la pretensión de que el SNTE actúe como "verificador", cuando esto tendría que ser atribución de la SEP. Esto, además de crear una burocracia adicional, cuya eficiencia no se ve por qué sería mayor a la de la burocracia ya existente.