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EL TLCAN, la educación superior y las profesiones (4) Retos actuales del profesional mexicano: reflexiones hacia un nuevo paradigma curricular en el tercer milenio (2/4)Otra controversia es el papel que les corresponde a las instituciones de educación superior bajo los nuevos marcos y acuerdos, cuando son ellas quienes con el título profesional, han garantizado la formación y actualización de los profesionales mexicanos, y conservan la responsabilidad de mantener en calidad y cantidad los recursos humanos que la sociedad demanda. En México es a partir de 1989 con la creación de la Comisión Nacional de Evaluación de la Educación Superior cuando las universidades empiezan a articular conjuntamente un sistema o método de evaluación. Esta Comisión tiene como fin concebir y definir la evaluación de la educación superior en todo el país; dar continuidad y permanencia al proceso evaluativo, y proponer criterios y estándares de calidad para las funciones y tareas de la educación superior. Sin embargo, Gustavo Chapela, ex-rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana y actualmente director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) ha reconocido que no existe todavía en México un sistema nacional de acreditación ya que no se cuenta con una instancia que certifique periódica y sistemáticamente que una institución de educación superior desempeña sus funciones de docencia, investigación y difusión de la cultura, en condiciones de calidad deseables, previamente establecidas y aprobadas por las universidades. [1]. Algunos de estos cambios no pueden esperar más allá del año 2006 pero tal como lo puntualiza Didriksson se trata de operaciones y negociaciones que abarcan países con enormes asimetrías que no pueden hacerse equivalentes de la noche a la mañana, por lo que deben adoptarse medidas que favorezcan al país más débil, en este caso México, para permitir preferencias que ayuden a su desarrollo con la cooperación trilateral, y no la imposición de reglas como si todo fuera parejo. Se reconoce que el tema de la acreditación y la transferencia de créditos, representa un aspecto sobre el cual se requiere el trabajo más intenso. Al respecto, los Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior (CIEES) han propuesto para el caso mexicano, la posibilidad del uso de exámenes estandarizados y la formulación de currícula y evaluación comunes así como la necesidad de brindar apoyos financieros a proyectos bilaterales o trilaterales de evaluación de créditos y creación de programas académicos conjuntos en áreas estratégicas.[2] Desde 1993 se creó como asociación civil y fuerte apoyo gubernamental el Centro Nacional para la Evaluación Educativa (www.ceneval.edu.mx) que dirige el doctor Salvador Malo y que ha realizado desde su creación un promedio de 500 mil evaluaciones anuales de programas de estudios académicos. El 8 de agosto de 2002 por decreto oficial y previo consenso nacional se creó el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación cuyo director general es el destacado académico Dr. Felipe Martínez Rizo, ex-rector de la Universidad de Aguascalientes, el texto del decreto y sus antecedentes fue publicado en la revista Educación 2001, septiembre de 2002, visite su pagina internet http://www.educacion2001.unam.mx Educacion 2001 publicó 12 artículos míos, junio 1995-junio 1996 sobre la temática de universidad-sector productivo. Para una lista completa de mis articulos en Educacion 2001 visitar sitio internet http://www.conevyt.org.mx y buscar con mi nombre en biblioteca digital. De hecho, se ha aceptado de parte de la ANUIES que existe una fuerte asimetría que afecta a México con respecto a los otros dos países de América del Norte, motivo por el cual se ha planteado la posibilidad de instalar fondos de compensación y desarrollo, escribió Silvie Didou Aupetit, excoordinadora de Programas Institucionales de ANUIES e investigadora del DIE-CINVESTAV en Mexico DF puntualizó que Instituciones como la UNAM que tiene liderazgo a nivel nacional y cuyos planes de estudios y sistemas de certificación y acreditamiento son guía y modelo en todo el sistema universitario nacional tienen una responsabilidad clave y orientadora para que México consolide sistemas adecuados de acreditación y evaluación de la calidad profesional.[3] Existe consciencia de los cambios que se perfilan en las universidades. Al respecto, Jaime Kravzov, ex-rector de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) expresó que "en la globalización de los procesos de producción y consumo, el avance acelerado de la ciencia y la tecnología en nuevas áreas del conocimiento y la mayor apertura económica y comercial, son elementos de gran complejidad que se agregan a los componentes internos que conforman el marco de referencia en que desarrollan sus actividades, las instituciones de educación superior". En el terreno educativo, esta complejidad conlleva la necesidad de hacer compatibles los sistemas de educación. En especial, -subrayó Kravzov- en asuntos como la acreditación de instituciones, planes y programas de estudio, títulos y grados. así como, la necesidad de incorporar los procesos de licenciamiento y certificación de los profesionistas. La UAM tendrá que jugar un papel destacado en la definición de los mismos, aportando criterios que respondan a las características específicas de México y sean compatibles con los de sus "nuevos socios" [4]. En octubre de 1994, se celebró en la UAM-Xochimilco el Primer Encuentro Internacional sobre Experiencias y Acreditación de las Profesiones. |