¿Cómo aprenden los maestros? (1/8)
Foro de formación y actualización
de docentes y su relación con la equidad y la calidad de la educación
Conferencia Inaugural
Puebla, 8 de noviembre de 2002
Pablo Latapí Sarre
Empezaré por decir que tengo tres razones de especial satisfacción
en este momento. Me alegra, primero, tener el privilegio de hablar ante
Ustedes porque este Foro es una expresión de la participación
de la sociedad en los asuntos de la educación, causa que promueven
sus organizadores: Observatorio Ciudadano de la Educación y Contracorriente.
En segundo lugar, me alegra también que esta participación
se realice en el Estado de Puebla, como iniciativa local que ha convocado
a un gran número de asociaciones estatales y regionales, mostrando
la capacidad y fortaleza de la sociedad local. Y en tercer lugar me alegra
el tema de este Foro -la formación y actualización del maestro-,
dada su centralidad y trascendencia para avanzar hacia la calidad y la
equidad de nuestra educación. Advierto que al referirme a los maestros
en mi exposición, es mi intención referirme también
a las maestras, reconociendo además que la presencia femenina
en la profesión magisterial es de arrolladora importancia cuantitativa
y cualitativamente.
Ante un auditorio como éste no hace falta destacar la importancia
de la formación y actualización del magisterio para el futuro
de la educación nacional, asunto que, aunque presente en los programas
sectoriales de la SEP desde hace cuando menos cuatro sexenios, no ha encontrado
todavía soluciones satisfactorias. Toda empresa da prioridad a elevar
las cualificaciones de su personal; en esto invierte, a esto está
atenta, sabiendo que de ello dependen su competitividad, su productividad
y, en el fondo, su existencia. No ha sucedido lo mismo con nuestro sistema
educativo, y es urgente analizar este tema con profundidad y responsabilidad.
En una visión a largo plazo, la formación de los maestros
(FM) no sólo es asunto central para mejorar la educación
sino constituye el mecanismo fundamental para reoxigenar el sistema educativo:
los nuevos maestros no son sólo sustitutos de los que mueren o se
jubilan, son la vía por la que el sistema renueva sus prácticas,
cuestiona sus tradiciones, acepta nuevas visiones teóricas, se abre
al conocimiento y se revitaliza. Por esto con toda razón el programa
del Foro relaciona la formación y actualización del magisterio
(FAM) con la calidad y la equidad de la educación.
Me propongo proceder por tres preguntas que se enlazan y complementan:
la primera es de carácter general: ¿Qué significa
ser maestro hoy? La segunda se enfoca hacia nuestras deficiencias en materia
de FAM: ¿Por qué estamos insatisfechos? Y la tercera apunta
un principio de solución al invitar a reflexionar en el aprendizaje
de los maestros: ¿Cómo aprenden los maestros?