Acerca de OCE
Debates educativos
Artículos de opinión
Colaboraciones libres
Publicaciones
Sitios de interés


Share

La Guía para Padres y la actuación de la SEP: Un ejemplo de abdicación de la responsabilidad del Estado (1/2)

Volumen III, número 46. México, marzo de 2003

Moisés Domínguez P.

e-mail dominguezm@hotmail.com

El 28 de febrero pasado la Secretaría de Educación Pública, mediante un Comunicado dio a conocer su postura respecto de la edición de la Guía de Padres, que realizaron la Fundación Vamos México y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

En primer término es destacable que de una vez por todas la SEP se haya decidido a fijar su posición, ante una acción polémica que involucra a la educación nacional. No obstante, la posición oficial del Gobierno llega tarde, es insuficiente y elude de manera central la responsabilidad que al respecto tiene la SEP, por lo que no contribuye a disipar la comprensible preocupación que diversos sectores sociales han expresado a este asunto.

En efecto, la posición oficial se define tardíamente, pues pasó más de un mes de que la Guía fue presentada por la Señora Martha Sahagún, y por la lideresa moral del grupo político que controla el SNTE, y amiga de Fox, Elba Esther Gordillo, sin que hubiera postura oficial alguna. Ambas representantes de poderes facticos, no institucionales, el 23 de enero desde la residencia oficial de Los Pinos, definieron el uso de esos libros en las escuelas mexicanas, arrogándose responsabilidades en el terreno educativo.

Desde entonces, la actuación de la Secretaría fue vacilante,  pues la presencia del propio Secretario en los eventos en donde la señora Sahagún presentaba la Guía, servía para avalar plenamente las intenciones de la política guanajuatense de involucrarse en terrenos en donde no tiene encomienda pública alguna. Con ello y ante un inexplicable silencio oficial, la intención de la Señora Sahagún de utilizar todo el aparato de Estado para difundir la Guía, pone en entredicho las responsabilidades del poder público ante los intereses de facciones políticas, que violentan la política de Estado que en materia educativa se ha construido con mucho esfuerzo a lo largo del siglo XX.

Esa actitud oficial, desató rumores y versiones nunca aclaradas oportuna y puntualmente, sobre la participación de la SEP en la dictaminación de los libros, en su distribución e incluso sobre su aprobación para abrir las escuelas los sábados para que se discutieran los libros que comentamos. De ahí que el Comunicado en comento sea bienvenido para intentar aclarar estos puntos, aunque dada su ambigüedad, deja literalmente abiertas las puertas de los planteles para discutir la Guía, si hay una solicitud en ese sentido.

Además y como señalábamos al principio, la postura oficial sigue siendo elusiva de su responsabilidad, pues si bien estamos de acuerdo en que se debe motivar la participación de la sociedad en las tareas de la educación, y también creemos que siempre es bienvenido todo material que genere la reflexión de los padres de familia para educar mejor a sus hijos, no podemos pasar por alto el que la SEP defina que no tiene  responsabilidad alguna en los materiales educativos dirigidos a Padres de Familia, que se promueven en el marco de la escuela.

Bajo una estrecha concepción de la ley y del mandato que de ella emana, la SEP afirma que únicamente tiene responsabilidad sobre los métodos y materiales dirigidos a la niñez y a la juventud de México, añadiendo que, al estar orientada hacia las madres y padres de familia, la Guía de padres no implica dicha responsabilidad.

Como si la labor educativa se circunscribiera a determinados grupos de edad y no a un proceso de formación amplio y abierto a toda la población, que se desenvuelve a través de la política educativa y en el marco del Sistema Educativo Nacional, la SEP elude su plena responsabilidad frente a la formación de los padres de familia como apoyo a la labor educativa, a que le obliga la propia Ley General de Educación.