La formación inicial de profesores de educación básica
en México (6/9)
Tampoco se ha investigado de manera suficiente lo que persiguen los
sujetos cuando aspiran a ser profesores de educación primaria. Entendemos
que una inmensa mayoría de ellos no lo hace por vocación
sino por la posibilidad de tener un empleo fácil de hacerse, un
horario corto, vacaciones tres veces en el año y un salario seguro
quincenalmente. Hoy día la carrera de profesor dejó de ser
corta, pero sigue siendo muy fácil de realizarse. Hay, por lo menos,
dos evidencias de ello: la primera es el bajo y casi inexistente índice
de reprobados y; el segundo lo es la alta eficiencia terminal; en
las escuelas normales no existe el problema de la titulación,
pues los estudiantes, al concluir el cuarto grado, ya tienen su tesis,
lo que no sucede en otras instituciones de educación superior.
Esta concepción es la que se ha traducido en la práctica
educativa predominante en las escuelas normales, se ha convertido también
en conciencia social, donde predomina el referente práctico-utilitario
que impide pensar racionalmente. Estos referentes también se reflejan
en las actividades político-sindicales, donde la gran mayoría
de profesores participan por coerción o por el interés de
un préstamo, un cambio de adscripción o un ascenso, pero
siempre bajo una utilidad personal.
La escuela normal es la institución que mejor ha respondido
a los intereses del capitalismo, por esa razón, seguirán
teniendo muchos años de vida; aunque en la actualidad estas escuelas
están dogmatizadas no ponen en riesgo la estabilidad social del
país; y cuando se rebasan ciertos límites, permitidos desde
luego por la SEP, el mismo gobierno las desaparece, como ocurrió
con las normales rurales que fueron convertidas en escuelas tecnológicas
agropecuarias.
El profesor como sujeto individual es encarnación de la sociedad
capitalista y la escuela normal al ser una institución aprovechada
por éste, se encarga de establecer los modelos de cómo debe
pensar y actuar el profesor. La escuela normal incorpora la cultura capitalista
en el estudiante y futuro profesor, para que cuando ya esté en su
campo de trabajo la reproduzca con sus alumnos.
Si los profesores no se forman teóricamente no podrán
pensar racionalmente, pues el sujeto piensa con los referentes que tienen
en su conciencia; la formación teórica, dice Díaz
Barriga ...implica la formación para el pensamiento autónomo.
Pensamos que dicha formación permite la construcción de conceptos
por parte del sujeto, como una acción interna.(DÍAZ; 1982;
44).
No es casual que los profesores sean quienes les impongan los uniformes
escolares a los alumnos, sucediendo casos en que hasta ellos mismos se
uniforman, para poner el ejemplo; llegando a creer e inculcándoles
esta idea a los estudiantes, que una escuela uniformada es la que tiene
calidad educativa. Lamentablemente no se puede comprender que lo que están
promoviendo es la utilidad de los empresarios. Otro ejemplo que nos ilustra
son los exámenes de concursos de conocimientos, donde se selecciona
al mejor alumno para representar a la escuela, al director y al maestro,
fomentando entre los alumnos la cultura de la competencia, perdiendo así
la educación su aspecto formativo.
Pero ¿cómo entender el carácter formativo de la
educación? Si los planes de estudio han mutilado cada vez la formación
pedagógica de los profesores, Covarrubias, al referirse a
la formación magisterial dice que ésta ...vive el conflicto
de que socialmente se tiende a considerar que la docencia no requiere ni
amerita una formación académica especial, o bien que la ocupación
no requiere del tiempo de escolaridad y el grado de complejidad de los
conocimientos de otras profesiones.(COVARRUBIAS; 2001: 261). Este pensamiento
y otros similares son los que han perjudicado a la educación y han
servido para que algunos sujetos, sirviéndose del poder oficial
y sindical se enriquezcan con la venta de plazas, sin importarles el perfil
profesional del profesor.
Como mencionamos anteriormente, no sólo existe la creencia de
que la carrera de profesor es fácil, sino también la creencia
de que la profesión de enseñar también es fácil,
por esta razón cualquier profesional desempleado o, inclusive, cualquier
persona sin profesión busca la manera de pertenecer al magisterio
de educación primaria, para después escalar a otro nivel
educativo, porque como no lo hacen vocacionalmente, se sienten inferiores
en este nivel, así la profesión magisterial se ha convertido
en una forma fácil de obtener un salario, porque sólo basta
ingresar y una vez logrado este objetivo, se sienten seguros de que nadie
se lo puede quitar.