![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
Volumen V, número 190. México, septiembre de 2005 Policarpo Chacón Ángele-mail polichacon@gmail.comSinopsisEn este trabajo, se analiza la formación inicial de los profesores de educación básica, como responsabilidad del Estado mexicano, el modelo de profesor que ha respondido a los intereses de la clase social en el poder y las reformas educativas llevadas a cabo en México, que han respondido más a problemas políticos que a cuestiones pedagógicas. Se aborda también el paradigma técnico como sustento teórico de la formación de profesores. En el modelo normalista de profesor, se muestra una tendencia a desaparecer la formación pedagógica.PresentaciónEn el Sistema Educativo Mexicano, las escuelas normales han desempeñado y siguen desempeñando un papel importante en el desarrollo cultural del país. Históricamente, las escuelas normales han cumplido la función de formar profesores de educación básica, sin embargo, esas escuelas no han sido capaces de ofrecer a, quienes se forman como profesores, la posibilidad de que puedan pensar y hacerlo críticamente, pues sólo capacitan para aplicar técnicas de la enseñanza.La formación de los profesores está dominada por un discurso de tipo gerencial y administrativo, en el cual se busca la eficacia y el control, más que la preparación para pensar y para propiciar que otros los alumnos, puedan hacerlo. Ante estas circunstancias y, sobre todo si se quiere transformar a los profesores, se debe proponer un discurso mediante el cual sea posible formarlos pedagógicamente para que ellos estén en posibilidades de interpretar críticamente la realidad que les circunda y, desde luego, su función educativa. Para formar profesores críticos, una de las múltiples tareas que tienen que realizarse, es la de sustentar los planes de estudio de las escuelas normales en la Teoría social crítica. Con esa acción se pretende recuperar a la Pedagógica como objeto de formación de los profesionales de la educación. La carrera de profesor debe estar impregnada de Pedagogía, sin embargo, oficialmente no es así y, en el proceso de formación de los profesores, la Teoría pedagógica es sustituida por asignaturas irrelevantes como: Observación del proceso escolar o Planeación de la enseñanza. ¿Qué puede observarse cuando se carece de formación teórica? Sólo lo que se aprecia con los sentidos; sólo la certeza sensible, en términos hegelianos. ¿Qué puede planearse cuando se desconoce la teoría? Sólo lo que indica el programa oficial; lo que ordena el director de la escuela o lo que se copia del año anterior o de los compañeros que tienen más experiencia. Volviendo a los planes de estudio, en el de 1997, el contenido de Pedagogía se reduce a tres seminarios de temas selectos de historia de la pedagogía y de la educación, pero en los contenidos de esos programas se hace referencia más a la historia de la educación que a la Pedagogía misma y, de esa forma, se pierde la posibilidad de analizar y debatir el objeto de estudio de los profesores. De esta manera, la formación académica de los profesores se reduce a una acción de carácter meramente instrumental. La tarea del EstadoLa formación inicial de los profesores de educación básica es responsabilidad del Estado Mexicano y, por esa razón, el currículum, la evaluación, la acreditación y la expedición de títulos profesionales está a cargo de la Secretaría de Educación Pública (SEP), tal como lo establece el Artículo 3º. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Educación. Hasta 1984 en las escuelas normales se ofrecía la carrera de profesor de educación primaria pero, a partir del Acuerdo Presidencial del 22 de marzo de ese mismo año, esa carrera se elevó al nivel de licenciatura y, como consecuencia, los títulos profesionales ya no son de Profesor de educación primaria sino de Licenciado en educación primaria.Los profesores constituyen uno de los elementos más importantes del Sistema Educativo Mexicano, pues tienen la función de llevar la educación a los niños y a los jóvenes, de ahí que sea de interés general el conocer cómo se están formando. En el sistema educativo mexicano de los setentas a los noventas, los planes de estudio de las escuelas normales fueron los que más cambios sufrieron. |