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PASADO Y PRESENTE DE LA INSTITUCIONALIDAD UNIVERSITARIA.

DE LA UNIVERSITAS A LA POSUNIVERSITAS.

SEGUNDA PARTE Y ÚLTIMA

Daniel Cortés Vargas*

dacortes@prodigy.net.mx

En esta segunda entrega se abordará el contexto contemporáneo en el que se constituyen los patrones comunes y de interés básico de la vida institucional universitaria –siglo XX e inicios del XXI–, se explicitará el uso del concepto de posuniversitas y se analizará, como Apéndice,  el caso de la UNAM.      

La universidad a lo largo del siglo XX y hasta nuestros días se presentará como una institución asociada a las soluciones desplegadas para atender las problemáticas sociales, políticos, económicos y culturales de naciones consolidadas, recién creadas y en proceso de desarrollo. La universidad participará entonces, desde los acuerdos que tiene con el Estado y la sociedad para reconocer dicha atención, como un espacio incluyente, que hará de su tarea educativa, y de la promoción del saber, un principio y orden de actividad ciudadana. Se presentará como un espacio de enseñanza y aprendizaje de los juegos de democratización y universalización de la modernidad, y en los últimos años como un espacio de experiencia y reflexión sobre la globalización. A la par, las características únicas de los modelos modernos de universidad existentes, presentes desde su naturaleza secular, autónoma, nacional, ciudadana, científica y corporativa, se expresarán en lo popular, lo masificado, lo rentable, lo competitivo, lo tecnológico y lo trasnacional en que también ha estado inscrita su institucionalidad.

La universidad del siglo XX, institucionalmente, será reconocida asimismo como un espacio de juegos disciplinarios nuevos, segmentados pero ordenadamente constituidos; es decir, será el espacio natural en que se consolide la institucionalización de la tarea científica y disciplinaria y se fortalezca la diferenciación de saberes, siendo que hasta hoy día el papel que juega la investigación multidisciplinaria, interdisciplinaria y transdisciplinaria en la universidad moderna, es de tal orden prioritario que no se entiende sino como una de las funciones sustantivas de los departamentos y facultades que la integran, y como una de las herramientas que deben emplearse para dirimir la manera en que debe darse la reestructuración de las ciencias sociales en particular (Wallerstein,1990:108).

A lo largo del último siglo las agendas institucionales universitarias mantendrán una exigencia cuantitativa de cumplimiento de sus funciones –matrícula, presupuesto, personal docente y administrativo e infraestructura–, cuya atención será identificada como función universitaria, pero también como una labor política, de atención social y ciudadana, atada a proyectos y planes de Estado, y por lo tanto reconocida bajo el rubro de políticas educativas. De esta suerte, la racionalización –planeación y evaluación– de las tareas universitarias será prerrogativa al interior y exterior de la universidad contemporánea, en atención a un contexto social y en atención a la influencia de las políticas educativas sobre el cambio institucional.

Bajo esta lectura, la universidad empezará a revisar sus propios valores, ahora sujetos a los principios de una mayor participación de los sujetos y las instituciones en el entramado social. Así, a partir de una nueva y recompuesta forma de articular los principios básicos de la modernidad, como la nación, la educación –entendida como bien público– o la legitimidad del conocimiento institucionalizado, se hará de la formación universitaria un objetivo común y compartido. Los ciudadanos participarán de una toma de conciencia como actores fundamentales del ‘cambio institucional’ y del peso que éste tiene en la dinámica social y política, mientras que la universidad hará de sus actores un factor de transformación institucional y nacional.5 La universidad contemporánea, y modernizante en sus tareas, asumirá el rol de promotora y formadora de los cuadros profesionales, y se convertirá en una institución, cuya proyección en lo económico-industrial será para finales del siglo XX y en estos primeros años del XXI sobre todo instrumental.