Acerca de OCE
Debates educativos
Artículos de opinión
Colaboraciones libres
Publicaciones
Sitios de interés


Así habemos docentes que hemos entendido a nuestra manera este cambio adaptando, cohesionando o ajustando nuestro esquema conductista (por experiencia) al constructivista, con mucho sustento teórico, pero con no mucho apego a algunas de las realidades del docente profesionista. 

Por otro lado consideremos la premura con la que se dio la introducción del nuevo modelo a estos sistemas; parece indicar una no muy apropiada planeación, puesto que no consideró: 

Pruebas piloto que indicaran las necesidades de preparación previa del docente. 

Una capacitación con el suficiente tiempo de anticipación para que el personal docente (y el de apoyo) de las instituciones comprendiera la magnitud de lo pretendido. 

Los esquemas educativos previos, tanto del docente como del alumno, que tenían su base en el enfoque conductista.

En relación con el punto anterior, la pasividad del alumno para asumir la responsabilidad de compartir en gran  medida el proceso educativo con el docente.

La falta de infraestructura y/o equipamiento para las demandas didácticas que el nuevo modelo requiere. 

La falta o desconocimiento de instructores calificados para capacitar a los docentes en la concepción y cambio del modelo. 

La lista podría incrementarse, pero para cuestiones de este ensayo, basta con las citadas. 

Así, bajo este marco, los docentes de la educación tecnológica, hemos entendido y aplicado el nuevo modelo como nuestra experiencia nos lo ha permitido, puesto que 1 ó 3 cursos relacionados con el tema y en ocasiones no estructurados secuencialmente, no son suficientes para entender y aplicar correctamente dicho modelo y se ha incurrido en situaciones completamente ajenas a lo pretendido con el cambio.  

De esta manera en cada institución que desempeño mi labor como docente, se han vivido problemáticas diferentes para la implantación y adopción de tan mencionado nuevo modelo educativo, misma que ha dependido de la experiencia y visión de cada director del plantel, los recursos propios de la institución (y apoyos estatales y/o federales), la apertura del personal docente para aceptar los cambios y otros más que en conjunto, al semestre enero-julio del 2006, tienen el avance siguiente: