Miguel Ángel Pérez Reynoso (2/2)
Tanto los antecedentes como las condiciones institucionales para el desarrollo de la investigación no son favorecedores, bajo un sistema educativo excesivamente politizado y en donde el interés de los responsables de su conducción esta puesto, en como ascender o mejorar su posición política, no genera escenarios favorecedoras de producción investigativa.
A partir de lo anterior, el problema no se ve sencillo, debido a que las dificultades son estructurales y estructurantes del propio sujeto y de la realidad donde este se encuentra, de ahí que la nueva formación deberá ir desligando segmentos de significado a los que habrá de renunciarse parcialmente para integrar unos nuevos. No se trata de aprender nuevos términos o aprender a hablar de una nueva manera. Se trata si, de que la nueva conceptualización aprendida esté vinculada con su respectivo sustento que le da origen, sentido, significado y dirección. No es repitiendo autores, conceptos, categorías y citas a modo de cliché, como se garantizaría el avance investigativa se trata mas bien de incorporar una nueva conceptualizacion significativa que hable a su vez, sobre la construcción de una nueva definición sobre el mundo de lo educativo, y todo ello con sustento y conocimiento de causa.
A partir del qué investigar o las temáticas generadoras de proyectos e iniciativas de estudios e indagaciones diversas, se van perfilando las dificultades. Asuntos nuevos relativamente sencillos por abordarse, seria la globalización y su arribo a la educación, estudios de género, atención a la diversidad, violencia escolar y resolución de conflictos al interior del aula, detección de distintos procedimiento cognitivos en la resolución de problemáticas diversas, la incorporación de nuevos entornos y elementos para el aprendizaje (Internet, redes de comunicación, etc.), la televisión y su impacto en la conformación de pensamiento e ideología, y en general el papel de los medios, hoy tan metidos en todo, en política y religión y demás, las implicaciones de un mundo en guerra y las representación de la paz, etc. Como podrá apreciarse las temáticas son o pueden ser infinitas como infinitas pueden ser las posibilidades de pensar qué se quiere conocer o qué hace falta conocer con una mayor profundidad.
Es importante que los nuevos agentes que se incorporarán a la formación para la investigación, (aunque sea en la perspectiva de la mejora), no deberán perder de vista que es otra la perspectiva y otra la exigencia de colocarse en el plano de la practica investigativa, en todo caso habría que iniciar por ahí preguntándose, cuáles son las diferencias sustantivas en ser docente y ser investigador, e ir visualizando sus puntos de encuentro y complementariedades. Es en la complementariedad desde donde puede surgir la figura del profesor – investigador.