Notas y referencias
1) Ver por ejemplo: Esteva, J. El malestar docente. Barcelona, Laia, 1989 y Abraham, A. El enseñante también es persona. Barcelona, Gedisa, 1982.
2) James, W. Citado por Ramón Xirau. Introducción a la Historia de la Filosofía. México, UNAM, 1980. p. 353.
3) Una persona es un ser espiritual constituido como tal por una forma de subsistencia y de independencia en su ser; mantiene esta subsistencia mediante su adhesión a una jerarquía de valores libremente adoptados, asimilados y vividos en un compromiso responsable y en una constante conversión; unifica así toda su actividad en la libertad y desarrolla, a impulsos de actos creadores, la singularidad de su vocaciónMounier, E. Manifiesto al servicio del personalismo. Madrid, Taurus, 1965.pp. 71 y 72.
4) Adoptamos el concepto de vocación de José Ortega y Gasset: La conciencia que cada hombre tiene de su más auténtico ser que está llamado a realizar. La vocación es el sentimiento de una armonía entre lo que tenemos que hacer y los dones que hemos recibido.
5) Foulquié, P. Diccionario de pedagogía. Barcelona, Oikos-tau, 1976.p.257.
6) Emerson, R.W. Ensayos. Madrid, Aguilar, 1960.p 83.
7) La ciencia y el cientificismo son completamente distintos.El cientificismo-escribe Nicolás Bardiev-supone la transposición de criterios científicos a otros dominios de la vida espiritual, extraños a la ciencia; impone la noción según la cual la ciencia es el criterio por excelencia, superior a todos los otros y que confiere, en consecuencia, a sus soluciones un alcance decisivo y universal. El cientificismo pretende introducir un método único, relegando así a las humanidadesBerdiev, N.El sentido de la creación. Buenos Aires, Carlos Lolhé, 1978.p.24.
Rogers, C. El proceso de convertirse en persona. Buenos Aires, Paidós, 1972.p 244.
Gusdorf, G. Para qué los profesores. Madrid, E.D.I.C.U.S.A, 1969.p.296.
*Mérida, Yucatán
Enero de 2006