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De la educación en la crisis a la crisis de la educación (2/2)

Los problemas sociales de desocupación, inestabilidad en el empleo, embarazos de adolescentes no deseados, ascenso en los índices de drogadicción en la población joven, maltrato y violencia en el seno de las familias, desatención en el hogar de niños y jóvenes, etc. tienen su origen en los resultados del impacto educativo y de la proyección que genera la escuela con el desarrollo social y cultural. 

Las voces apocalípticas deberán de tornarse en voces de esperanza que contrarresten el miedo, la educación deberá de rehacerse desde si misma, a partir de ir construyendo pequeñas cosas que le den sentido a lo nuevo y que logren alternar y anteponerse a una lógica expansionista y hegemonista de un conjunto de practicas de imposición política y educativa. 

La pedagogía de la esperanza es el componente fundacional que cobija y fomenta una nueva concepción y practica educativa. La pedagogía de la esperanza tiene algunos rasgos. 

Concibe a las utopías, no como ilusiones distantes, sobre las cuales se puede seguir avanzado sino en metas realistas, que en forma modesta, que cada día justifican la lucha por el cambio y una mejor educación. 

Rescata el sentido educativo de cada acto o de cada acción, tanto dentro como fuera de las escuelas, en donde los sujetos se sienten gratificados y dignificados por lo que hacen pero más por lo que son y generan de su vida. Con este principio siempre vale y valdrá la pena educarse. 

Los actores y agentes educativos, son programa y proyecto, pero también insumo, no se distancia ni se dicotomiza, la relación entre planear y operar. Los educadores diseñan sus lineamientos educativos y son ellos mismos quienes vigilan su cumplimiento. Se despolitiza el funcionamiento del sistema, la democracia, deja de ser retórica para convertirse en un elemento vivo que le de sentido a todo acto cotidiano, entre educandos y educadores. 

La educación recupera su sentido y protagonismo de palanca para el desarrollo y antes que cualquier otra cosa, es la formación humana desde otros humanos la  prioridad numero uno.

La esperanza se torna en el asunto y la filosofía de un mundo cada vez mejor, construido por todos y todas que lo viven y que hoy también lo padecen, en donde desde la formación se lucha por la paz y en contra de la guerra, por el cuidado y preservación del ambiente y en contra de su deterioro, por la sana y respetuosa convivencia, por encima de la violencia irracional y en donde el respeto a las diversas formas de ser y aparecer es la única constante.  

La educación de la esperanza es la asignatura pendiente de todo nuestro sistema educativo.

Lo importante para los educadores actuales, es primero darse cuenta de este conjunto de contradicciones inherentes a la educación y a su propia práctica, para luego tomar posturas por las posiciones de avanzada.