Todas estas aproximaciones son de segundo plano frente al hecho de que el movimiento de eficacia escolar no hace explícita su herencia profunda con los enfoques Tayloristas y Fordistas y con las versiones más regresivas de los enfoques de calidad del mundo empresarial.
El segundo movimiento, la mejora de la escuela (School Improvement), se caracteriza por una fuerte valoración de las especificidades de la escuela y un alejamiento explicito con relación al modelo educativo fordista. Entre otros ejes este segundo modelo concibe a la escuela como el centro del cambio (las reformas externas deben acomodarse a las escuelas individuales), la mejora es un proceso sistemático que dura varios años, el cambio debe basarse en las condiciones internas de la escuela, las metas educativas son particulares para cada institución educativa, se requiere una perspectiva sistémica para el cambio, las estrategias de desarrollo deben estar integradas y el cambio solamente será posible cuando forme parte natural del comportamiento de los profesores de la institución educativa (Murillo, 2002,21).
Últimamente ha surgido un tercer movimiento de convergencia denominado Mejora de la Eficacia Escolar (Effectiveness School Improvement). Esta convergencia busca ante todo disolver el movimiento de mejora de la escuela en el movimiento sobre eficacia escolar
. Desde una dirección diferente, se registra el ingreso masivo al sector educativo de todas los modelos de calidad del sector empresarial, las cuales se asimilan automáticamente a criterios de calidad educativa. Las normas ISO, el modelo EFQM europeo, el modelo Baldrige National Quality Program Criteria conocido igualmente como modelo norteamericano y el modelo K Sigma, se aplican con diferentes combinaciones y énfasis a sistemas educativos nacionales o regionales, a través de los llamados premios a la excelencia educativa
o es adoptado por instituciones educativas privadas, las cuales asimilan la adopción de estos modelos (que son esencialmente empresariales) a un modelo de calidad educativa
lo cual permite afirmar que la adopción de modelos de calidad en instituciones educativas privadas, no ha buscado primariamente fortalecer sus capacidades educativas, cuanto construir reputación en el mercado educativo.
La política gubernamental de calidad educativa en Colombia
La política educativa del país ha estado marcada por el establecimiento de un modelo que busca articular de manera contradictoria metas de cobertura y al mismo tiempo de calidad. Otros elementos constitutivos de la política son la definición de estándares en un número creciente de áreas académicas, la evaluación de competencias básicas en los niveles de básica primaria y básica secundaria, la intención de mejorar los indicadores del ICFES y la elaboración de planes de mejoramiento para las instituciones que registran bajos logros en las pruebas de competencias básicas. Estas estrategias son complementadas por foros nacionales en donde se buscan socializar las experiencias exitosas en las áreas académicas que han sido estandarizadas. Se busca igualmente modernizar las secretarías de educación y dotar a las instituciones de libros, computadoras y acceso a Internet. En cualquier caso se enuncia que el centro del esfuerzo gubernamental son las instituciones, la calidad y los planes de mejoramiento. En la gráfica No 1 es posible observar como el modelo de mejoramiento descansa en tres ejes: estandarización, pruebas estadísticas de rendimiento académico y los propios planes de mejoramiento.
Grafica No 1
Ciclo de calidad del Ministerio de Educación de Colombia (MEN)