LA IMPORTANCIA DE APLICAR LO QUE APRENDEMOS EN LOS CURSOS SOBRE PEDAGOGÍA (1/2)
María del Refugio Monroy Rufino*
marameram@yahoo.com.mx
En el presente artículo quiero hablar sobre la escasa influencia que han tenido los contenidos abordados en los cursos de pedagogía que el Colegio nos ha impartido a los profesores, en cuanto a elevar la calidad de la educación que se ofrece a los alumnos en esta institución, principalmente.
Desde semestres anteriores, el Colegio ha contratado los servicios de una institución de nivel superior especializada en pedagogía para que nos imparta cursos sobre diversos temas que tienen que ver con nuestra labor como docentes, en los cuales hemos participado aproximadamente el 70% del personal docente, de diferentes perfiles profesionales; en estos cursos nos han expuesto temas como deserción escolar, didáctica, elevar el nivel académico tanto del profesor como del alumno, índices de reprobación, vida familiar, currículo, formas adecuadas de tratar al alumno, formas adecuadas de ayudar a estudiar al alumno, métodos y técnicas para el proceso enseñanza – aprendizaje.
La situación es que a mi juicio los contenidos abordados en estos cursos han mejorado muy poco el nivel académico y la calidad de la educación que impartimos en el Plantel, ya que el promedio general solo ha incrementado unas cuantas décimas (de 6.4 a 6.9) y el detalle está en que la institución ha invertido dinero en esa formación docente que no ha dado resultados en la capacitación de informática. Al aseverar que no hay resultados, es porque la deserción sigue siendo la misma o quizá más, el promedio general no se ha elevado como se espera (aproximadamente 8), sigue habiendo quejas de parte de los alumnos en cuanto a que reciben malos tratos de parte de nosotros los profesores, que las clases no se imparten como se deben ni en tiempo, ni en forma, ni en contenido (a juicio de los alumnos); esto por que algunos profesores no cumplimos con los 50 minutos que debemos impartir en cada modulo, a veces no abordamos todos los contenidos, solo los que nos gustan o dominamos, no abrimos espacios para que los alumnos se expresen o bien para inculcarles valores y hábitos, entre algunos otros detalles que no permiten que el proceso enseñanza aprendizaje funcione como debiera y como nuestras autoridades educativas lo esperan. Otro ejemplo bien claro es que no se ha ganado un solo concurso a nivel estatal en la capacitación de informática, apenas y en el año pasado se obtuvo un segundo lugar. Aquí lo que yo percibo es que no hemos sido capaces de aterrizar los conocimientos adquiridos en los cursos, o bien no hemos querido porque no estamos dispuestos a cambiar nuestra práctica docente. Y con estas deficiencias que los alumnos y los resultados obtenidos al finalizar las materias nos están mostrando, los profesores podemos estar haciendo de la escuela un lugar que sirva para todo, menos para educar con calidad, como Paulo Freire dice no estoy en contra de la escuela, entendida como educación sistemática, sino que estoy en contra de aquella escuela que no es capaz de sensibilizarse ni de entender la tristeza y la tragedia que viven los alumnos, porque estas escuelas en vez de ayudar a crear la posibilidad del cambio, crean la rebeldía y la oposición a ellas. (Díaz Marchant; 2001: 137). Vuelvo a reiterar, necesitamos ser más sensibles y apoyar a los jóvenes de una manera integral.