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Por  Efraín Monroy  Rivera (1/2)

EL PARADIGMA DE LA EDUCACIÓN CONDUCTISTA EN EL ITSOEH, MIXQUIAHUALA, HGO. 

efra28_09@hotmail.com

Si  hablamos del 2005  con respecto  a la educación  en México  nos podemos dar cuenta que hoy en día  la mayoría  de las  personas tienen acceso a una educación  partiendo  desde preescolar  hasta llegar a una educación  profesional , sin embargo  esta educación que se recibe tiene un grado de deficiencia  que si  lo relacionamos con la gran necesidad  de nuestro país  de tener una población  creativa y emprendedora  estamos muy alejados de una educación de primer nivel, en donde se requiere  de gente capaz de  modificar su entorno  y  utilizar la gran diversidad de recursos que se tienen en  nuestro país.

La cultura de nuestro país esta  basada en estímulos para poder realizar  sus actividades que aún  siendo para un beneficio propio no las realizan hasta  que exista alguna recompensa, lo cual ocasiona que solo bajo ciertos premios  se obtengan resultados, por lo cual se deja fuera la automotivación de lograr  metas  basadas en un desarrollo integral tanto del  individuo como de su entorno.

Si nuestra cultura esta basada en estímulos, entonces nuestra educación también tiene esa connotación ya que los alumnos empiezan a aprender únicamente  cuando tienen una recompensa,  y no tienen la suficiente capacidad de ser autosuficientes  en su motivación.

Para poder comprender  mejor el paradigma educativo que aún existe  en nuestro país retomaremos al Instituto Tecnológico  Superior del Occidente del Estado de Hidalgo  ubicado en la región de Mixquiahuala, Hidalgo, el cual lleva aproximadamente cinco años laborando y en el transcurso de este tiempo se han  dado diferentes panoramas educativos con el afán de  mejorar  la educación de la región para lo cual ha estado muy inmerso el término cultura , en donde tiene que  existir un cambio radical del pensamiento para poder tener apertura a nuevas formas de transmitir el conocimiento y que el alumno sea capaz  de  tener la suficiente capacidad  de poder retroalimentar este conocimiento  a favor de el y de su comunidad.

En sus inicios  del Tecnológico  una gran parte de la educación  se realizaba únicamente de forma informativa, en la cual  solo se transmitía la información que ya existía en las diferentes bibliografías  teniendo como resultado una repetición de información  que no era reflexionada ni cuestionada.

Con respecto a la manera de evaluar esta  educación  todos los profesores  marcaban un  estándar  bajo el cual tiene que ser medida la educación  según el criterio del  docente, sin embargo esta  calificación no la podríamos considerar justa desde el punto de vista del alumno, ya que no fue considerado su criterio  sobre el cual quiere ser evaluado.

Hasta aquí existía un gran dilema  sobre si se evaluaba únicamente la repetición de la información  o realmente el aprendizaje ya que los exámenes solo se avocaban a preguntas directas sobre información ya previamente escrita en algún apunte  y que solamente se tuvo que memorizar, pero no se reflexionaba,  ni se aplicaba la información.

Si  verificamos  hasta este punto el desempeño educativo de la educación nos podemos dar cuenta  que  estábamos en una etapa únicamente  de transmisión de  información, posteriormente  se elaboraban proyectos  de investigación y de diseño para  diferentes  ferias y congresos, en lo cuales  se le obligaba a los alumnos a participar  mediante un  agregado de puntos  en su calificación  o pasar alguna materia, todo esto nos conlleva a una educación conductista.