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Hoy miércoles 26 de octubre de 2005 La calidad de la educación JUAN MANUEL GUTIÉRREZ Creo que es tiempo ya de que los diversos grupos sociales, entre otros las madres y padres de familia y los profesores de sus hijas e hijos, tuvieran alguna claridad sobre lo que es la calidad de la educación. No voy a dar ninguna definición de diccionario, por lo general de utilidad limitada, pues el asunto no es simple; sin embargo, espero que al terminar estas líneas, todos, escribiente y lectores, tengamos las ideas más limpias y precisas. Para comenzar, habría que insistir en que la noción de calidad es muy vieja, que se habla de ella desde tiempos inmemoriales (el vocablo y el concepto eran ya ampliamente utilizados entre los griegos), y que se discute sobre la calidad de la educación desde que se habla formalmente de la educación misma, esto es, desde la Edad Media cuando menos. Por lo demás, la noción de calidad educativa cambia de un país a otro e incluso de un lugar a otro dentro del mismo país (de acuerdo con su contexto natural y social), de una cultura a otra (lo que es valorado en una cultura puede no serlo en otra), de un momento histórico a otro (lo que era apreciado en un determinado lugar durante el siglo 18 puede ya no serlo al comenzar el siglo 21), y de un nivel educativo a otro (las necesidades no son las mismas en la escuela primaria y en la universidad). Incluso cambia cuando aplicamos la noción al estudio del proceso educativo y cuando la aplicamos al análisis de sus resultados y productos. De manera que es absurdo que un grupo o una corriente pretenda apropiarse del vocablo o del concepto, aunque por supuesto pueden imponerles una interpretación, sesgo, desviación o torcimiento. La noción de calidad educativa también cambia al ser aplicada a diferentes sujetos, a sus logros y a su desempeño. No es lo mismo hablar de calidad educativa referida a un sistema educativo como tal que a una escuela, a un grupo escolar, a un docente como profesional o a un alumno en particular. |