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PROFESORA ¿POR QUÉ MI HIJO TUVO TAN BAJA CALIFICACIÓN? Por María Sonia López Navarrete* moralesmarco2002@yahoo.com.mx A menos de un mes de terminar el ciclo escolar en la mayoría de las escuelas la preocupación principal son los cierres de actividades y éstos incluyen un programa diverso de actividades artísticas y académicas. Lo anterior es una buena oportunidad para que los padres de familia observen y conozcan un poco de las actividades que se realizan con sus hijos (aunque estas demostraciones no son del todo objetivas, es decir en estos eventos los profesores toman a sus caballitos de batalla en busca de lucimiento para ambos) situación un poco distante de las clases cotidianas. Él último mes de clases (junio) es el que más le preocupa a los padres de familia quienes esperan de sus hijos buenos resultados sin cuestionarse (la mayoría) cuales son los conocimientos reales que su hijo adquirió en el transcurso del ciclo escolar. Los padres de familia quieren resultados dejando de lado si el alumno (a) aprendió o no, lo importante para ellos es la calificación. Esta situación es una constante sobre todo en estas fechas. – maestra ¿por qué esta calificación? mi hija es de nueves, ¿qué pasa? A fin de curso los maestros quedamos como veleros según nos empuje el viento según la calificación del alumno y con base en ello te califican de que si eres buena o mala maestra, pero también debe resaltarse cuál ha sido el seguimiento que los padres de familia llevaron con el maestro(a) para conocer el aprovechamiento escolar de sus hijos durante todo el año. El profesor tiene la obligación de informar al padre de familia del desempeño del alumno(a), y también el padre de familia tuvo que estar al pendiente de su hijo(a), es decir es una labor compartida; que va produciendo resultados de aprovechamiento escolar de manera constante, mismo que se plasma mes con mes en los exámenes que se aplican a los alumnos. Para poder dar seguimiento a los avances que el alumno tiene las escuelas realizan sus primeras evaluaciones internas bimestralmente y aplican la evaluación más fuerte al primer semestre y la segunda casi al concluir el ciclo. Las evaluaciones importantes son las semestrales pero ciertamente no reflejan del todo el aprovechamiento por estar muy distantes una de la otra. Y es que con el exagerado —los que conocen del tema educativo le llaman enciclopédico— cúmulo de contenidos que se dan en un semestre, los niños (no todos) olvidan buena parte de los conocimientos de un semestre al otro y al presentarles sorpresivamente un examen de este tipo no responden como los maestros quisiéramos. Esto sucede precisamente al inicio del ciclo escolar cuando la SEP aplica un examen la primera semana de clases para saber el estado que guardan los niños en cuento a conocimiento generales, ocurriendo casi siempre resultados preocupantes. Es allí de donde el maestro parte para ir ubicando los ritmos de trabajo a seguir según el aprovechamiento de los niños. Los maestros mes con mes vamos apreciando los logros y atrasos que presentan los alumnos, situación que muchas veces no nos permite ir avanzando en contenidos al mismo ritmo cada uno de los alumnos. Es entonces cuando debemos tener comunicación constante con los padres de familia para que nos apoyen en casa con sus hijos en el reforzamiento de actividades, sobre todo con los alumnos más atrasados para evitar posteriormente choques, innecesarios con los padres de éstos. |