¿Por qué Juanito no aprende a leer y a escribir?
Madurez para aprender a leer y escribir:
del enfoque neuro-perceptivo al desarrollo de la conciencia fonológica
Profr. Eligio Martínez Hernández
eligio_mtz@hotmail.com
Hace algunos años una de mis hermanas corría presurosa hacia el Jardín de Niños, era jueves y ese día a mi sobrino le tocaba trabajar con el cuaderno de lecto-escritura y no podía faltar, en un momento de la jornada escolar, los pequeños trabajaban en el cuaderno (que muy cuidadosamente había sido forrado e ilustrado por la expectante mamá que veía a su pequeño con posibilidades de aprender en serio e irse a la primaria).
Llegó la hora esperada y los niños tenían que jugar en el espacio de una hoja: a unir el caminito que recorría un pequeño conejo para llegar a comerse su zanahoria, o en su caso delinear el camino de la rana saltarina que brincada de un extremo a otro..., tiempo después había que iniciar con el trazado de grafismos previos a la lecto-escritura: palitos, bolitas, redondeles, líneas quebradas, etc. renglón, tras renglón los pequeños tenían que llenar la plana ¡uf que cansado, pero ni modo tenemos que estar preparados para aprender a leer y escribir, al parecer era la voz de los niños, que tras las expectativas de los padres de familia, tenían que enfrentar la ardua tarea de hacer estos ejercicios, que en el mejor de los casos eran menos dolorosos y cansados por que la educadora con mucho creatividad había inventado una serie de rimas: la pelotita tito capotito.. etc, etc.
Estimado lector, padre de familia, maestros...por mucho tiempo en la práctica docente y en el contexto del hogar, escenas como las antes expuestas fueron muy recurrentes, y sigo sosteniendo que aún lo son, Este modo de proceder está fundamentado en esa corriente psicopedagógica que parte de la idea de que entrenando los llamados prerequisitos de la lectura (lateralidad, esquema corporal, coordinación visomotriz, discriminación visual y auditiva, orientación espacio temporaletc. ), se logra una madurez que va ha hacer que el niño se enfrente a la lectura con perspectivas de éxito
En el contexto de la educación preescolar que se brinda en México, el programa PEP de 1979, fue el último que sostenía este enfoque de madurez para el aprendizaje de la lecto-escritura, tocaba al jardín de niños brindar los aprestos para este aprendizaje. Sin embargo, como toda practica social fuertemente sedimentada, la falta de espacios de actualización pertinentes, la presencia de la industria editorial, la instrumentación de nuevas propuestas que recuperan estas actividades, la exigencia institucional, cierta función formativa en el trazado de las letras, las expectativas de algunos maestros de educación primaria, etc, etc. sigue perpetuando esta concepción de madurez.
A partir de 1981 el programa de educación preescolar, ofrece un enfoque constructivista para el aprendizaje de la lecto-escritura: una primera inmersión en la cultura escrita: haber escuchado leer en voz alta, haber visto escribir: haber tenido la oportunidad de producir marcas intencionales: haber participado en actos sociales donde leer y escribir tiene sentido: haber podido plantear preguntas y obtener algún tipo de respuesta (Ferreiro 2000).
Por otro lado, hoy se habla del Desarrollo de la conciencia fonológica , como un nuevo enfoque cognitivo de madurez para el aprendizaje de la lecto-escritura, enfoque que poco a poco tiene presencia en las aulas preescolares, y deseable que en el contexto familiar. Este enfoque, como es común en el surgimiento de nuevos conceptos, tiene diversas interpretaciones, ¿Qué es la conciencia fonológica? ¿Es lo mismo relación fonémica o gráfico-fonética? ¿Qué es el desarrollo fonológico?. Desde luego son asuntos que tienen algo en común pero tienen sus particularidades; intentare a continuación aportar algunos apuntes iniciales sobre la conciencia fonológica.
Muy a menudo oímos decir a los niños: di araña..tu abuelita te regaña, di cangrejo,...tienes cara de conejo, mira para arriba,...como saliva, etc. En el caso de las alumnas normalistas y algunas maestras en servicio: a veces observamos actividades como las siguientes: