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EL MALESTAR DOCENTE María Luz Piñeyro* marluzpi@ciudad.com.ar 1. La escuela como espacio de trabajo Las escuelas son espacios de trabajo en los que, por un lado, participan diferentes sujetos sociales (personal de conducción, maestros, alumnos, auxiliares, asociaciones comunitarias, padres, etc.) generando una trama compleja de relaciones con distintas funciones, intenciones, tiempos, tareas, responsabilidades, y por otro, al estar emplazadas en diversas regiones y comunidades, tienen diferentes historias, condiciones sociales, pautas culturales y características geográficas. Esta diversidad implica una confrontación de representaciones, visiones e intencionalidad y como las escuelas actúan de mediadoras entre los diferentes contextos socioculturales, la adopción de una configuración particular en relación a las tareas que desempeñan, va definiendo el estilo institucional. La multiplicidad de elementos hace que la institución escolar articule además de lo burocrático y pedagógico, procesos epistemológicos, organizativos, administrativos y laborales. Como las escuelas son totalidades multidimensionales, hay que tener siempre en cuenta, las condiciones institucionales en las que los docentes desempeñan su tarea. La escuela es una de las formaciones sociales específicas, que hacen a la conservación y transformación de la sociedad y no son neutras cultural, social ni políticamente. La escuela tiene la función específica que es la transmisión del conocimiento como bien cultural. Construye normas y reglas que definen lo permitido y lo prohibido y como no es un producto acabado se vuelve un proceso constante de construcción y desconstrucción de formas sociales. Como espacio institucional, la escuela se expresa en la interacción de los aspectos normativo, organizativo y de significación o de relaciones sociales que construye la cultura institucional. Esta cultura es un conjunto de significaciones y valores compartidos que orienta las prácticas educativas. La división de trabajo que hay en las instituciones genera y supone distribución de poder y emergencia de conflictos. Reconocer la presencia de conflictos es muy importante, y los procesos de negociación y confrontación, la toma de decisiones, la diversidad de metas, son los que generan la micropólitica institucional. 2. La modificación de contenidos del trabajo docente Las funciones que asumen las escuelas crecen día a día en complejidad y amplitud, pero esta creciente, no guarda correspondencia con la dinámica de la organización. Se han multiplicado las tareas pero la estructura y la normativa se mantienen sin cambios. A las funciones sustantivas de creación, recreación y distribución de saberes y conocimientos formalizados, se le suman las funciones relativas a lo administrativo, lo comunitario y lo asistencial. Estas funciones han crecido sin previsión por parte de las organizaciones escolares. El incremento de las mismas se generó a partir del requerimiento de otros sectores como salud y acción social y su origen no tuvo un carácter planificado. Los nuevos contenidos de la tarea docente pasaron de ser funciones instrumentales o complementarias a funciones sustantivas. El incremento de funciones no sólo aumentó los contenidos de la tarea docente sino que ha desplazado sus funciones pedagógico-didácticas. La incorporación de componentes asistenciales ha afectado de diferentes modos la vida de las escuelas y el trabajo de los docentes. En contextos de crítica pobreza, las escuelas se asumen como instituciones que absorben las funciones que antes ejercían otros agentes sociales: alimentación, control y atención sanitaria, orientación familiar, provisión de recursos escolares, servicios psicopedagógicos. |