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EN MANOS DE QUIEN ESTA EL FUTURO DE LA EDUCACIÓN? Eduardo Sánchez Hernández
Desde hace 10 años trabajo en el sistema educativo, pero este último semestre tuve la oportunidad de incorporarme como docente Universitario en la Licenciatura en Ciencias de la Educación en el quinto semestre, algo que me ha sorprendido sobremanera es la ausencia de vocación de mis alumnos. Desde mi ingreso al sistema de educación publica me llamaba la atención la falta de compromiso del personal que labora en las diferentes instituciones donde he tenido la oportunidad de prestar mis servicios, los motivos son muy diversos desde la inconformidad por el bajo salario, la falta de vocación y la mas amplia variedad de respuestas que dan los trabajadores al preguntarles el por que de su apatía, afortunadamente no llega a ser la mayoría, pero si es un importante numero de empleados el que muestra esta actitud. ¿Pero a que obedece esta situación? Personalmente creo que el ingreso al sistema de educación publica debería restringirse a personas con verdadera vocación docente o de servicio (recordemos que en el sistema educativo no todos estamos frente a un grupo), desafortunadamente en el esquema vocacional de nuestros jóvenes la docencia ocupa uno de los últimos lugares y mas si es a nivel de educación básica ya que se le ve como un trabajo de segunda y no se le reconoce la importancia que tiene, se nos olvida que el futuro de la nación esta en sus manos, los jóvenes quieren ser Médicos, Abogados , Ingenieros, etc. Cualquier carrera que a su entender les permita un rápido ascenso social o económico y la docencia no es nada cercano a esto, desde la etapa de formación universitaria los estudiantes de educación se sienten relegados y me han llegado a preguntar el por que los compañeros de la universidad los tratan como estudiantes de segunda, la respuesta mas lógica es decirles que por ignorancia, ya que todos nosotros iniciamos en manos de los profesores de educación preescolar y primaria nuestra formación y el futuro de el país seguirá estando en sus manos. |