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LA EDUCACIÓN PREESCOLAR: UNA VISIÓN DE FUTURO Miguel Castillo macasti_2000@yahoo.com La búsqueda de la calidad educativa está generando acciones como la iniciativa aprobada por el Congreso de la Unión para hacer obligatoria la educación preescolar. Buena opción siempre y cuando esté acompañada de inversión en infraestructura, capacitación y formación docente e incremento en el presupuesto educativo. La iniciativa se percibe incompleta en México pues hasta el momento sólo parece enfocarse en ampliar de 9 a 12 años la educación básica. Ante este panorama podríamos pensar que no hay opciones, no obstante sí se han planteado algunas y con seguridad pueden surgir más. Dentro de una planeación estratégica deberían considerarse todas las posibilidades de solución de acuerdo a las necesidades. Entre las propuestas destacan: 1) La certificación de las asistentes educativas que cuentan con una preparación técnica avalada por la SEP; convocar a instituciones de educación superior públicas y privadas, investigadores y especialistas de educación a proponer y llevar a cabo programas de formación y actualización docente. Carlos Muñoz sugiere pensar en padres de familia capacitados como educadores para impartir educación no escolarizada, de manera particular en las zonas de difícil acceso. A la par se requiere la supervisión y adecuación de los planes y programas de estudio de las instituciones encargadas de la formación de educadoras y asistentes educativos para responder así, desde la currícula, a las necesidades del sistema educativo nacional. La educación preescolar integrada a la educación básica, está envuelta en una polémica natural pero se debe resaltar que al adquirir el carácter de obligatorio y bajo las posibles opciones de solución, este nivel puede traer importantes beneficios educativos y sociales: Los menores tendrían una mejor educación y formación de habilidades cognitivas, psicomotrices y de socialización. Se construirían así estructuras de pensamiento para consolidar los conocimientos que se aprenderán en niveles superiores como la escuela primaria. Constituiría la oportunidad para establecer mecanismos de detección temprana, prevención e intervención en trastornos que afectan a los preescolares y que se detectan hasta la educación primaria, como el TDAH (trastorno del déficit de atención e hiperactividad); las necesidades educativas especiales; y depresión, entre algunos de los más comunes entre la población escolar. |