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LA CRISIS EN SECUNDARIA... UNA CRISIS DEL DESARROLLO SOCIAL Ps. Miguel Angel Castillo macasti_2000@yahoo.com El tema central de la discusión podría estar más allá de las cifras reportadas por el INEE, pues el nivel de educación secundaria está conformado, como sabemos, por jóvenes adolescentes. La adolescencia es una etapa del desarrollo humano que se caracteriza de manera singular por una serie de cambios en la integridad física, psicológica y social del sujeto. Ante la situación académica que reporta el INEE parece entonces que esta etapa del desarrollo debe enfrentarse también el fracaso escolar o tal vez al rechazo de lo escolar. Responder con seriedad los porqués de la crisis en secundaria, nos conducirá al rastreo de las emociones que experimenta una parte considerable de los adolescentes mexicanos. Podemos plantearnos diversas preguntas como ¿Porqué es esta población quien nos está manifestando no sólo su crisis biológica y psicológica, sino ahora también, la crisis del sistema educativo? ¿Porque la adolescencia incorpora a su bandera de rebeldía una expresión de malestar y su rechazo a la escuela? ¿Cuál es el mensaje no decodificado que están enviando a su sociedad estos jóvenes que en otras evaluaciones fueron denominados como los hijos de la crisis? La observación de este comportamiento adolescente permite describir el problema en tres momentos principales: cuando el joven enfrenta los obstáculos para acceder a la educación secundaria; después cuando logra ingresar a la escuela y más tarde en el momento que decide abandonarla. Las consecuencias de esta cadena conductual impactarán los niveles de aprovechamiento y deserción en la preparatoria y educación superior. Es Ttcar las fibras más delicadas del desarrollo y bienestar social. Traduciendo la actitud desafiante del adolescente se puede entender que la escuela no representa el escenario de seguridad y certidumbre para la superación e inserción social. La identidad comunitaria de estos jóvenes evaluados por el INEE está amenazada y con seguridad tendrá costos de orden social y cultural, en el mediano y largo plazo. Entonces ¿Hacia dónde miran los adolescentes mexicanos? ¿Cuál es su proyecto de vida futura? Habría que insistir: es un problema con dimensiones sociales y de salud que aún no alcanzamos a vislumbrar. Si la escuela secundaria no es percibida como un ambiente de formación y cultura por los jóvenes, podemos preguntar ¿qué respuesta debemos diseñar para atraer a las generaciones que están tomando caminos distintos a los que nosotros recorrimos en nuestra propia adolescencia? ¿Qué planea el Estado y sus diversas instituciones sociales para dar una respuesta específica a las necesidades todavía no detectadas de los adolescentes en México? |