





|
CALIDAD DE LA EDUCACION EN EL AULA Profra. A. Ma. Guadalupe Monroy Gutiérrez monroy_guadalupe@hotmail.com El contenido de los documentos rectores de la educación en nuestro país incluye el reclamo social por mejorar los niveles de calidad del servicio educativo. La construcción de más escuelas para atender la demanda es necesaria, pero no conlleva consecuentemente al mejoramiento de los procesos cualitativos ocurridos en cada aula donde las debilidades son notorias. Según algunos estudios internacionales como el practicado por la Organización de Comercio y Desarrollo Económico, en el año 2000 México ocupó el penúltimo lugar de treinta y dos países evaluados en comprensión de lectura, matemáticas y ciencias. Se habla de tres criterios que debe reunir la educación del S XXI: calidad, pertinencia y equidad. Respecto al primero las evaluaciones internacionales no son halagadoras, por otro lado la educación para todos forma parte de un derecho pero aun falta convertirlo plenamente en realidad. El treinta por ciento de los alumnos en el nivel inferior del puntaje internacional, da cuenta de una exclusión de individuos en edad máxima de dieciocho años para quienes la educación en condiciones cualitativas mínimas no ha llegado. Entonces para hablar de calidad en el nivel educativo básico es fundamental entender e integrar la diversidad. No hay calidad si persisten las exclusiones. ¿Qué significa diversidad? Es el conjunto de características físicas, sociales, ideológicas, étnicas, etc. Presentes en cada persona las cuales norman nuestro pensamiento y acciones en forma específica e irrepetible y nos asignan un sentido de unicidad en cada ámbito donde nos desarrollamos. El sentido de heterogeneidad subyacente en este concepto se vincula simultáneamente al de integración mediante el objetivo de llevar el servicio escolar a todos los mexicanos sin excepción. Por decreto la calidad no ocurre en las aulas es aquí donde se debe promover y por consecuencia es el lugar donde se necesita reducir la brecha entre desigualdades. La función atribuida a la educación básica se coordina en cada escuela pero es en el salón donde intencionalmente se lleva a cabo mediante el proceso de enseñar y aprender. En este espacio coexisten los maestros, diferentes alumnos y los contenidos programáticos. Aunque no es el único, al primer actor le corresponde lograr que todos sus alumnos, sin exclusivismos, reciban el servicio educativo con igual calidad y que las diferencias entre ellos signifiquen una fuente de riqueza ideológica y cultural. |