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PARA DIALOGAR Y PLANTEAR ALTERNATIVAS AL PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACIÓN Luis Armando Aguilar Sahagún Doctorado en Filosofía de la Educación Universidad ITESO, Guadalajara. Introducción Como una primera aproximación para el logro de los propósitos que plantea el título de este trabajo parece importante constatar algunos de los supuestos básicos del Plan Nacional de Educación (PNE), a partir de los cuales sea posible el planteamiento de preguntas pertinentes y urgentes para poder establecer un diálogo propositivo con el Gobierno y hacer algunos cuestionamientos a su planeación educativa. Cabe subrayar que el PNE es un documento programático que contiene un conjunto de ideas, normas, indicadores, diagnósticos, datos, etc. El Presidente Vicente Fox dice en la introducción: El plan Nacional de Educación presenta un conjunto de políticas que perfilan el modelo de educación que el país necesita para enfrentar esos desafíos: los que hereda del pasado y los que debe enfrentar para construir un futuro mejor. (Énfasis añadido). 1. Algunos supuestos del Programa Nacional de Educación (PNE) La Educación puede ser programada estratégicamente, y esto a un mediano plazo (25 años). El PNE tendría continuidad en sus propuestas después del final del sexenio en curso. El pensamiento educativo que propone el PNE sustenta el modelo educativo desde un punto de vista teórico, es coherente con las políticas que propone y con el horizonte en el que se propondría un proyecto de país (p. 21). La gestión del sistema educativo puede ser reformada de acuerdo con un plan de gestión y federalización del sistema. Frente al rezago educativo, la educación para la vida y el trabajo tienen una importancia decisiva. Por naturaleza, el trabajo de planeación es permanente. Es necesario que todos los actores del sistema educativo y todas las fuerzas sociales lleguen a un consenso sobre las grandes líneas del PNE. Al vincular la equidad con la calidad (pp. 42-43) se está suponiendo la exigencia de una distribución social de la calidad. Para un gobierno el reto no puede ser que existan algunas instituciones de buena calidad, sino que el sistema en su conjunto y en las partes que lo constituyen sea de buena calidad. No es equitativo tener acceso a escuelas de calidad desigual. Es necesario destinar mayores recursos a las escuelas que menos tienen. |